Hacer educación, aplicando calidad total
Este artículo está basado en el video Calidad Total al Estilo Japonés, de Carlos Kasuga Usaka, que define calidad total a la suma de: bien ser, bien hacer, bien estar y bien tener, como perfil personal. Bien ser, es ser puntuales, ser respetuosos, ser estudiosos, ser capaces, ser...
Este artículo está basado en el video Calidad Total al Estilo Japonés, de Carlos Kasuga Usaka, que define calidad total a la suma de: bien ser, bien hacer, bien estar y bien tener, como perfil personal.
Bien ser, es ser puntuales, ser respetuosos, ser estudiosos, ser capaces, ser trabajadores, ser disciplinados, ser honrados y ser honestos. Para bien ser se requiere una excelente educación formativa; es decir, se requiere una impecable educación en valores como: el amor, la responsabilidad, la disciplina, la puntualidad, la solidaridad, la equidad, la honestidad, la asertividad, la respetuosidad, etc. Los valores son los que hacen personas de calidad y en consecuencia, empresas de calidad, una sociedad de calidad.
Bien hacer, desde un principio: si te vas a bañar, hazlo bien; si te vas a vestir, hazlo bien; si te vas a despedir de tus hijos y de tu familia, hazlo bien; si vas a trabajar, hazlo bien; si vas a estudiar, hazlo bien; si vas a jugar, etc., hazlo bien, Bien hacer es hacer bien las cosas de principio a fin.
Bien estar, Si hiciste las cosas bien, sentirás satisfacción y sentirás felicidad; es decir, si durante el día hiciste bien lo que debías hacer en tu trabajo, en tu casa, con tus amistades, con tu pareja, con tus clientes; sentirás satisfacción inmensa al llegar la noche; sentirás bien estar.
Las personas que dan más que lo que reciben llegan a construir el paraíso de su vida, llegan a sentir bienestar, que es sinónimo de satisfacción, sinónimo de felicidad, por haber hecho lo mejor que debía hacer con su pareja, con sus hijos, con su familia, en su trabajo y con quienes en el día tocó interactuar.
Bien tener, No debemos buscar tener resultados rápidos y fáciles, sin hacer primero las cosas bien. Una educación en valores hace que la gente triunfe y no se quede en la mediocridad.
Si al hacer educación se aplicaría sin retaceos esta sumatoria de bien ser, bien hacer, bien estar y bien tener; seguramente que se tendría mejor educación y todos estaríamos satisfechos con lo que hacemos y podemos. Seguro que todos los intervinientes en el proceso educativo, participaríamos más activa y positivamente por el logro de una educación de calidad para todos y para toda la vida de cero (0) a siempre.
Mientras nos mantengamos en la actitud individual de criticar lo que los demás hacen y buscar culpables del fracaso, no habremos encontrado el camino del éxito para todos y una educación que ciertamente sea el motor del desarrollo social, económico y político de nuestra patria.
Cuando todos; es decir: Estado, estudiantes, padres de familia, sociedad civil, medios de comunicación, etc. nos constituyamos en un solo cuerpo de potente energía, capaz de jalar hacia el derrotero común que debemos buscar, será posible avizorar y acariciar una educación capaz de ser la herramienta de superación de la pobreza que nos agobia y por la que la vida en paz y tranquilidad, se hace cada vez más difícil.
De manera especial, es necesario superar las meras tareas de distribución de cargos y de asignación de horas de trabajo, como administrar la educación, olvidando la necesidad de aplicar nuevas metodologías y nuevas estrategias de enseñanza – aprendizaje.
Desde luego que tener nuevas edificaciones, tener más mobiliario, más equipos y hasta computadoras, está bien; pero, a la vez está demostrado que no es suficiente para dejar la escuela tradicional, del maestro tradicional que pareciera, finalmente, estar interesado sólo en cumplir con sus horas de trabajo en aula, conforme a trabajosos horarios.
Calidad total debería ser un patrón de conducta de nuestra vida; debería ser la consigna con la que a diario debemos comenzar nuestras tareas; debería ser el marco de nuestra diaria capacitación y aplicación de nuevos saberes, de una nueva y cada vez más pulida forma de vida en sociedad; calidad total debe ser el credo que inspire nuestro trabajo como estudiantes, como profesionales y como ciudadanos de un nuevo amanecer de generación tras generación, en busca de ser profesionales o técnicos bien formados, cultos, exitosos, y lo más importante, felices, haciendo y trabajando con compromiso en los que sabemos y nos apasiona.
Calidad total debería ser la actitud irrenunciable y de aplicación obligatoria para todo ser humano; debería ser la educación que tenemos en el país, para hacer de ella una empresa exitosa y al pleno servicio de la bolivianidad. Calidad total debería ser una constante en todo proceso político, en todo proceso educativo y en todo proceso administrativo en la vida de todo ser humano.
Bien ser, es ser puntuales, ser respetuosos, ser estudiosos, ser capaces, ser trabajadores, ser disciplinados, ser honrados y ser honestos. Para bien ser se requiere una excelente educación formativa; es decir, se requiere una impecable educación en valores como: el amor, la responsabilidad, la disciplina, la puntualidad, la solidaridad, la equidad, la honestidad, la asertividad, la respetuosidad, etc. Los valores son los que hacen personas de calidad y en consecuencia, empresas de calidad, una sociedad de calidad.
Bien hacer, desde un principio: si te vas a bañar, hazlo bien; si te vas a vestir, hazlo bien; si te vas a despedir de tus hijos y de tu familia, hazlo bien; si vas a trabajar, hazlo bien; si vas a estudiar, hazlo bien; si vas a jugar, etc., hazlo bien, Bien hacer es hacer bien las cosas de principio a fin.
Bien estar, Si hiciste las cosas bien, sentirás satisfacción y sentirás felicidad; es decir, si durante el día hiciste bien lo que debías hacer en tu trabajo, en tu casa, con tus amistades, con tu pareja, con tus clientes; sentirás satisfacción inmensa al llegar la noche; sentirás bien estar.
Las personas que dan más que lo que reciben llegan a construir el paraíso de su vida, llegan a sentir bienestar, que es sinónimo de satisfacción, sinónimo de felicidad, por haber hecho lo mejor que debía hacer con su pareja, con sus hijos, con su familia, en su trabajo y con quienes en el día tocó interactuar.
Bien tener, No debemos buscar tener resultados rápidos y fáciles, sin hacer primero las cosas bien. Una educación en valores hace que la gente triunfe y no se quede en la mediocridad.
Si al hacer educación se aplicaría sin retaceos esta sumatoria de bien ser, bien hacer, bien estar y bien tener; seguramente que se tendría mejor educación y todos estaríamos satisfechos con lo que hacemos y podemos. Seguro que todos los intervinientes en el proceso educativo, participaríamos más activa y positivamente por el logro de una educación de calidad para todos y para toda la vida de cero (0) a siempre.
Mientras nos mantengamos en la actitud individual de criticar lo que los demás hacen y buscar culpables del fracaso, no habremos encontrado el camino del éxito para todos y una educación que ciertamente sea el motor del desarrollo social, económico y político de nuestra patria.
Cuando todos; es decir: Estado, estudiantes, padres de familia, sociedad civil, medios de comunicación, etc. nos constituyamos en un solo cuerpo de potente energía, capaz de jalar hacia el derrotero común que debemos buscar, será posible avizorar y acariciar una educación capaz de ser la herramienta de superación de la pobreza que nos agobia y por la que la vida en paz y tranquilidad, se hace cada vez más difícil.
De manera especial, es necesario superar las meras tareas de distribución de cargos y de asignación de horas de trabajo, como administrar la educación, olvidando la necesidad de aplicar nuevas metodologías y nuevas estrategias de enseñanza – aprendizaje.
Desde luego que tener nuevas edificaciones, tener más mobiliario, más equipos y hasta computadoras, está bien; pero, a la vez está demostrado que no es suficiente para dejar la escuela tradicional, del maestro tradicional que pareciera, finalmente, estar interesado sólo en cumplir con sus horas de trabajo en aula, conforme a trabajosos horarios.
Calidad total debería ser un patrón de conducta de nuestra vida; debería ser la consigna con la que a diario debemos comenzar nuestras tareas; debería ser el marco de nuestra diaria capacitación y aplicación de nuevos saberes, de una nueva y cada vez más pulida forma de vida en sociedad; calidad total debe ser el credo que inspire nuestro trabajo como estudiantes, como profesionales y como ciudadanos de un nuevo amanecer de generación tras generación, en busca de ser profesionales o técnicos bien formados, cultos, exitosos, y lo más importante, felices, haciendo y trabajando con compromiso en los que sabemos y nos apasiona.
Calidad total debería ser la actitud irrenunciable y de aplicación obligatoria para todo ser humano; debería ser la educación que tenemos en el país, para hacer de ella una empresa exitosa y al pleno servicio de la bolivianidad. Calidad total debería ser una constante en todo proceso político, en todo proceso educativo y en todo proceso administrativo en la vida de todo ser humano.


