Salud, el nuevo round: Morales vs. Macri
El episodio violento sucedió hace dos semanas en oficinas del Programa de Asistencia Médica Integral (PAMI), que es una entidad estatal dedicada a brindar atención médica y social para los adultos mayores.La señora, de tez morena y bajita de estatura, se acercó a un mostrador y se aprestaba...
El episodio violento sucedió hace dos semanas en oficinas del Programa de Asistencia Médica Integral (PAMI), que es una entidad estatal dedicada a brindar atención médica y social para los adultos mayores.La señora, de tez morena y bajita de estatura, se acercó a un mostrador y se aprestaba a recibir unas cajas de medicamentos. La funcionaria del PAMI le explicaba el listado de los remedios que recibiría.La mujer escuchaba la explicación e iba poniendo dentro de una bolsita de plástico cada caja que le daba la empleada del PAMI. Entonces sucedió la agresión.Un hombre se acercó a la mujer y le gritó: “¡boliviana de mierda, vos te estás llevando nuestros medicamentos!”. Asestó un golpe en el pecho de la señora, tirándola contra el mostrador.Alertaron a la Policía y dos efectivos sacaron del lugar al agresor. No se supo si lo llevaron preso. La víctima quedó asustada. Tuvo que recibir ayuda para recoger sus cajas de medicinas. Le preguntaron si era boliviana y ella respondió que es argentina, oriunda de la localidad de Cachi en la provincia de Salta.En los últimos días han ido aumentando las actitudes y las acciones racistas y xenófobas contra los bolivianos en Argentina. Provincias como Salta y Jujuy han sido escenarios de gravísimos hechos, que ocupan la atención de los medios de comunicación, al menos bolivianos. Hay que ser conscientes de que estos hechos son la punta del iceberg del avance de este problema.El conflicto que avivó el fuego es que los bolivianos no residentes reciben atención médica gratuita en Argentina y no pasaría lo mismo con los argentinos en Bolivia. Empero, aun cuando el Gobierno intentó negociar un pacto de reciprocidad, Argentina sostuvo que la propuesta del Gobierno de Bolivia sobre la atención de salud, “no alcanza” para lo que pretende la administración de Mauricio Macri. A momentos, el presidente de Argentina Mauricio Macri pareciera estar jugando al mayor de los populismos al estilo Trump: el de mostrarle a los votantes quién cuida más los intereses nacionales. No se niega que el estado boliviano debía haber resuelto el problema de su calidad de salud hace años, pero esto no justifica la xenofobia.Hay muchos indicadores que revelan que el lío va más allá de la salud. Evo Morales y Mauricio Macri habían acordado que mantendrían una relación pragmática, superadora de las ideologías. Cuando Morales viajó para la posesión de Macri en diciembre de 2015, hasta jugaron un partido de fútbol en La Bombonera y Evo se trajo una camiseta de Boca.Empero, desde ese momento la relación sería inestable hasta llegar a este insólito duelo entre las dos administraciones sobre cobrar o no cobrar a los bolivianos que se atienden en Argentina. Los hechos pasados hablan por sí mismos.En diciembre de 2015, Mauricio Macri mostraba ya una fuerte diferencia con Evo Morales en uno de los asuntos regionales que siguen vigentes. El Presidente fue quien primero levantó la voz del Mercosur contra el régimen de Nicolás Maduro, del que Evo Morales es amigo, puesto que de hecho integra la iniciativa del ALBA.Fue así como llegó el primer round de las tensiones y un hecho más activó los roces.En febrero del año pasado el Gobierno boliviano protestó por el decreto migratorio que impuso Macri y que promueve la agilización de expulsiones de inmigrantes que cometen delitos.Morales comparó a Macri con el presidente de EEUU, Donald Trump, y envió a la Cancillería a exigir explicaciones por el decreto que calificó como “discriminatorio” y “xenófobo”.Y así los encontronazos continuaron. Recientemente, Daniel Redondo, el secretario de Planeamiento Energético del Ministerio de Energía, dijo ante empresarios japoneses que Argentina quiere revisar su contrato de importaciones de gas con Bolivia con cambios según la estación del año para reducir costos.Brasil y Argentina son los primeros compradores del gas boliviano. El contrato expira en el 2026. Añadido a esto medios de comunicación argentinos revelaron que el Gobierno de su país mira hace dos años a Chile como socio.Todo esto y más se encuentra detrás del conflicto de salud. Lo lamentable es que los tropiezos existentes en las relaciones políticas entre presidentes han activado la xenofobia de sus ciudadanos contra los nuestros.¿Hasta cuándo durará esto? La respuesta es cruda… pues seguro se extenderán hasta más allá del mandato de Mauricio Macri.


