“Los viejos en la casa”
Dionisia Sánchez Portal de 84 años vivía sola en una habitación alquilada, ubicada en proximidades de la nueva terminal. Tenía bajo su tutela a su último hijo que, por razones del destino, nació con retraso mental. Ella siempre insistía en ir desde su barrio San Salvador hacia el mercado...
Dionisia Sánchez Portal de 84 años vivía sola en una habitación alquilada, ubicada en proximidades de la nueva terminal. Tenía bajo su tutela a su último hijo que, por razones del destino, nació con retraso mental. Ella siempre insistía en ir desde su barrio San Salvador hacia el mercado Abasto a vender lo que podía para sustentarse.Lo hacía como sabía, sola y transportándose con la fuerza de sus cansadas manos en una silla de ruedas. Ese día, martes 10 de octubre de 2017, se desplazaba sobre la avenida Panamericana cuando la sorprendió una camioneta Toyota, que impactó de frente contra ella. El golpe le arrebató la vida en un segundo. En Tarija en los dos últimos años se reportó una docena de accidentes de tránsito que mataron a ancianos. Los choferes del servicio público pero también los particulares parecen no tener consideración de los adultos mayores. Y es que en este país de nada valen los años y mucho menos en las calles, donde los choferes son los dueños del tiempo.Hay algo que estos conductores simplemente no imaginan hasta que lo viven. El temor de un adulto mayor al bajarse de un bus para cruzar una vía es inmenso. El anciano necesita atravesar la avenida para ir al médico o para cobrar su pensión, esas son las dos principales razones por las que un adulto mayor sale a la calle.Ahora bien, la gran mayoría de los conductores de vehículos no comprenden a plenitud la responsabilidad que tienen en su billetera o en el bolsillo de su camisa. No hablamos del dinero ni del calendario “provocativo” que algunos portan, sino de la licencia de conducir. La palabra licencia viene del latín licentĭa y se trata de un permiso para hacer algo. En el caso de la licencia de conducir es un documento acreditativo de la aptitud de una persona para el manejo de vehículos.En el documento figuran en general los datos siguientes: categoría de los vehículos cuyo manejo se autoriza; nombre y apellidos del titular, fecha de nacimiento de éste, fotografía, además de fecha de expedición, número de identificación que se le asigna, fecha de caducidad y autoridad de tránsito que lo otorga.También se especifican los aparatos de corrección funcional u orgánica que normalmente utilice el conductor. Para obtener una licencia de conducir se hace necesario que el solicitante: se halle comprendido en la edad reglamentaria; demuestre cualidades físicas y psíquicas suficientes; no presente antecedentes penales o de conducta que, a juicio de la autoridad de tránsito, aconsejen la denegación, y se someta a la realización de pruebas teóricas y prácticas con el vehículo correspondiente. Por supuesto, debe saber las normas de tránsito.¿Qué significa todo esto? Significa aptitud, habilidad, prudencia, respeto y tolerancia. Sin embargo, los últimos accidentes de tránsito suscitados en Tarija han demostrado que hay muy poco de estas cualidades. Así…los adultos mayores se convierten en víctimas de los malos choferes, como si el simple hecho de requerir más tiempo para cruzar la calle los condenaría. Y entonces nos preguntamos ¿Dónde está la tolerancia?, ¿Dónde está el respeto? Los dueños del volante olvidan que al envejecer ciertas habilidades físicas disminuyen. Las estructuras del oído cambian y sus funciones se reducen. Como consecuencia, los mayores de 60 años pierden un 30% de su audición. Es menor la capacidad para captar los sonidos (como el de un auto que se acerca) y se pueden presentar problemas de equilibrio.Lo mismo ocurre con los ojos. A los 60 años, las pupilas bajan a un tercio del tamaño que tenían a los 20 y se dificulta la reacción ante la oscuridad o la luz brillante. A esto se suma el deterioro de la nitidez de la visión (no se enfoca bien).Otro factor que afecta a este sector son males como el alzhéimer, que hace que una persona pueda olvidar que debe transitar por la acera y no por la calle.Por todo esto en nuestro país, los accidentes de tránsito en desmedro de los ancianos se constituyen en una realidad creciente, que requiere cada vez más de la atención permanente de las autoridades y de la sociedad.Pues por un lado el aumento en la accidentalidad vial se da por aquellos factores humanos de primera línea, entre ellos el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos de alcohol y la imprudencia.Pero por otro también están los factores ambientales como la presencia de obstáculos, la iluminación inadecuada, la ausencia de barandas, los pisos irregulares o deslizantes, las escaleras riesgosas, entre otros. En las últimas horas se anunció la firma de un convenio interinstitucional en Tarija, que permitirá mejorar la seguridad en las vías. Si esto se diera merece un aplauso pero de nada serviría si los conductores se mantienen enceguecidos ante la tolerancia al prójimo. “Los viejos en la casa” es una frase discriminatoria que se multiplica en los choferes y que apunta a justificar lo injustificable.


