La luciérnaga que quería brillar

Tras un rato de persecución, la luciérnaga, agotada, se paró y le dijo a la serpiente:“Serpiente, ¿puedo hacerte algunas preguntas?”La serpiente le respondió: “Vale, total como voy a comerte, te concedo ese privilegio”.“¿Formo parte de tu cadena alimenticia?”, le preguntó la...

Tras un rato de persecución, la luciérnaga, agotada, se paró y le dijo a la serpiente:“Serpiente, ¿puedo hacerte algunas preguntas?”La serpiente le respondió: “Vale, total como voy a comerte, te concedo ese privilegio”.“¿Formo parte de tu cadena alimenticia?”, le preguntó la luciérnaga.La serpiente se queda unos segundos pensando y le respondió: “No”.“¿He dicho o he hecho algo que haya podido ofenderte?”, le preguntó nuevamente la luciérnaga.“No”, le contestó la serpiente.Y entonces, ¿por qué me persigues y quieres comerme?, le preguntó la luciérnaga desconcertada.“¡Porque no soporto verte brillar!”, le contestó la serpiente.“No hay que apagar la luz del otro para lograr que brille la nuestra”


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