La mejor compañía

El hombre continuó quejándose y achacó su infelicidad a que tampoco tenía casa. “¿Dónde vives, entonces?, preguntó el maestro. “No vivo en ningún sitio. ¿No acabo de explicarte que no tengo casa?”, fue su respuesta. “Vives en tu cuerpo. Esa es tu verdadera casa.” Afirmó Chuan...

El hombre continuó quejándose y achacó su infelicidad a que tampoco tenía casa. “¿Dónde vives, entonces?, preguntó el maestro. “No vivo en ningún sitio. ¿No acabo de explicarte que no tengo casa?”, fue su respuesta. “Vives en tu cuerpo. Esa es tu verdadera casa.” Afirmó Chuan Tzu. “También soy infeliz porque estoy solo”, continuó el hombre. “¿Con quién vives?”, dijo el filósofo. “No vivo con nadie. No tengo mujer ni familia. ¿No acabo de decirte que estoy solo?”, se quejó el hombre. “Vives contigo mismo. ¿Qué otra mejor compañía podrías tener?” expresó Chuan Tzu. Y concluyó: “Tu cuerpo es tu casa, vives contigo mismo... No tengo que enseñarte ningún camino. ¿Para qué, si tienes todo lo que necesitas para ser completamente feliz?”.


Más del autor