Cada país cuida y defiende a sus ciudadanos

Salta y Buenos Aires son las provincias elegidas, la primera por la cercanía; y la segunda; por la mayor cantidad de opciones públicas y privadas para realizarse cierto tipo de estudios y tratamientos de salud. En tercer lugar está Jujuy.La alta complejidad de sus enfermedades, el alto costo...

Salta y Buenos Aires son las provincias elegidas, la primera por la cercanía; y la segunda; por la mayor cantidad de opciones públicas y privadas para realizarse cierto tipo de estudios y tratamientos de salud. En tercer lugar está Jujuy.La alta complejidad de sus enfermedades, el alto costo de sus tratamientos en Bolivia y la falta de equipos o especialistas necesarios son las razones de los viajes. En la opinión de especialistas, los tarijeños lo hacen por el sistema de salud argentino.Éste establece una consulta gratuita, al igual que muchos tratamientos, internaciones y cirugías; sumando también que la atención a extranjeros no es discriminatoria y ni siquiera se necesita tener DNI (Documento Nacional de Identidad) para ser atendido.Hasta aquí los datos. Ahora lo que preocupa en estos días a los bolivianos es el reciente anuncio del ministro de Salud de Jujuy, Gustavo Bouhid, éste propuso que los bolivianos paguen por la atención en hospitales públicos argentinos.El funcionario comentó que “el proyecto de ley es para que el Estado Boliviano pague, no el ciudadano”. “Es una de las tantas estrategias planteadas para cambiar la realidad en la provincia”, agregó.Bouhid explicó que en caso de que no se llegue a un acuerdo con el gobierno boliviano por este caso, otra alternativa es cobrar o pedirle un seguro de salud a los extranjeros que crucen la frontera.Pero ¿qué dijo Bolivia al respecto? El cónsul de nuestro país en Jujuy, Nelson Guarachi Mamani, se limitó a repudiar la idea: “La vemos con muchísima tristeza, después de haber sido un Estado tan grande y que siempre tuvo una orientación humanitaria en el pasado, no se vea con los mismos ojos la situación de los inmigrantes hoy es triste”, fueron sus palabras.¿Qué más puede hacer Bolivia al respecto? Queda claro que sólo le quedan dos opciones si en algún momento este anuncio se oficializa, la primera opción es pagar como Estado y la segunda concentrarse realmente en la mejora de la salud pública que se brinda a su población.En todo caso, la segunda opción sería la más correcta y sostenible, más aún ¿cuánto tardará esto? Y con esa pregunta no hacemos referencia al proceso correcto y saludable en el que se desarrolla todo proyecto sino a aquellos aspectos que lo contaminan, es decir la corrupción, la burocracia y el no importismo de las autoridades que desfilan en las sillas de poder.Una carta abierta de un argentino que radica en Bolivia fue publicada en varios medios, precisamente jujeños, y expresa lo siguiente (traemos a usted algunos párrafos):“Sr. Director: Leo y veo asiduamente los medios argentinos. Por un contrato laboral resido en Bolivia desde hace un año y medio. Aunque no lo crean, les cuento que para residir en Bolivia es necesario contar con pasaporte, aunque no sea necesario para ingresar a este territorio. El certificado de Interpol tarda tres meses, por lo que cuando pagás para el objeto determinado, y no tenés un gestor, perdés 3 veces lo pagado, ya que el objeto… dura 30 días”.Y continúa: “El trámite por un año, con gestor – porque sin gestor es imposible -, cuesta unos 600 dólares. Cuando se vence hay que hacer todos los trámites de nuevo y es por dos años, cuesta unos 700 dólares. Al vencer hay que hacer el de tres años, y recién el de radicación definitiva (o sea luego de 6 años), que dura… lo que dura el vencimiento del pasaporte y luego hacerlo de nuevo. ¿Entendieron no?, no hablo de EEUU, hablo de la Bolivia de Evo”,Y sigue: “No se puede permitir que cientos que vienen de Bolivia y Paraguay, se instalen dos o tres meses en casas de parientes o paisanos, se operen en hospitales públicos, a costa del esfuerzo de nuestra sociedad”.Más allá de ser ciertas o no las quejas puntuales sobre Bolivia, seguramente esta carta firmada por Carlos Alberto Alderete resume el pensar de muchos argentinos.Ojalá nuestro Gobierno se preocupe más de sus habitantes y resuelva este problema de salud estructural, mejorando el sistema de atenciones con equipamiento, especializaciones, atención de calidad, medicamentos óptimos y precios accesibles. Si se lo haría con verdadero interés de premura y transparencia no tendría por qué tardar tanto ni dilatarse. Si no lo hace, lo más probable es que tenga que bajar la cabeza y llegar a un acuerdo con el vecino país o en el peor de los casos ignorar el problema y dejar a sus enfermos en la nada. Sin embargo, aunque parezca egoísta hay algo que siempre queda claro: Cada país cuida y defiende a sus ciudadanos.


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