Una lucha a solas

Este problema está claramente olvidado para el que aún no lo ha vivido y es un cuchillo clavado en el alma para el que lo ha atravesado. Sin embargo, estos padres se sienten impotentes y apenas ven a otros padres sufrir esto derraman lágrimas y un nudo de plomo cierra sus gargantas.Pero si a...

Este problema está claramente olvidado para el que aún no lo ha vivido y es un cuchillo clavado en el alma para el que lo ha atravesado. Sin embargo, estos padres se sienten impotentes y apenas ven a otros padres sufrir esto derraman lágrimas y un nudo de plomo cierra sus gargantas.Pero si a las autoridades nunca les ha importado la muerte de estos niños peor les importará el llanto de los dolientes padres. Siempre se ha culpado a la falta de fondos y a la burocracia. Entretanto, lo claro es la carencia de políticas sanitarias en los países de medianos y bajos ingresos como Bolivia. En Tarija los especialistas en este mal no pasan de tres, sumado a esto el oncológico está en proceso y el diagnóstico precoz de este tipo de enfermedades parece un sueño. Según los últimos cálculos de la Organización Mundial de la Salud, un niño muere de cáncer cada tres minutos en el mundo. Pese a que más del 70% de los cánceres infantiles, en países desarrollados, se curan con los tratamientos actuales, las tasas varían dependiendo del tipo de cáncer y de factores tales como el estado de la infraestructura del sistema sanitario del país, la cultura médica y las condiciones socioeconómicas. Por ello, varias organizaciones tarijeñas, fundadas en el dolor de una perdida, alzan la voz para pedir mejor acceso a la atención para niños y adolescentes con cáncer.Pero mientras estos esfuerzos aislados tienen algunos frutos, el cáncer es responsable de unas 100.000 vidas al año en niños menores de 15 años en todo el mundo. Debido a que es el mundo en desarrollo el que tiene la tasa infantil más elevada -cerca del 90% de los niños con cáncer vive en estas regiones- es aquí donde mueren más pequeños por esta enfermedad.Según los reportes al Ministerio de Salud, la cantidad de niños con cáncer se incrementó en Bolivia. El pasado año aumentó de 80 a 100 por departamento. Las cifras preocupan por la incidencia y porque se requerirán más recursos para cubrir los tratamientos.A todo este panorama se suman los retrasos de la ciencia en materia de medicamentos, pues aunque ha habido un progreso significativo en el desarrollo de fármacos y en tratamientos en los cánceres clave de adultos, el desarrollo de fármacos contra el cáncer infantil ha ido quedándose atrás. El último medicamento para el cáncer infantil desarrollado en Estados Unidos fue hace 30 años. Es por eso por lo que debemos tomar conciencia de la enfermedad, y de la particularidad de que afecte a nuestros pequeños. Por desgracia, no podemos evitar que el cáncer azote nuestros hogares, pero sí podemos trabajar para que la detección de la enfermedad sea más pronta, de manera que se pueda tratar a tiempo y conseguir mejores resultados.Hace dos días fue el Día Internacional del Cáncer Infantil, que tiene como objetivo sensibilizar y concientizar sobre la importancia de los desafíos a los que se enfrentan los niños y adolescentes y sus familias.La Fundación Luz de Esperanza en Tarija busca impulsar la creación de una red de oncología con profesionales especialistas del área de distintos departamentos. Ésta es una gran iniciativa pero quedará en eso sino se suman las autoridades de turno y aportan con políticas sostenidas. Debemos tener en claro que cada día que pasa merma la posibilidad de que un niño con cáncer infantil pueda sobrevivir. A parte de sufrir semejante dolor la lucha se enfrenta a solas. Es urgente que esto cambie.


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