Che en la “Hora de los Hornos”
Este documento puede hoy analizarse a la luz de los hechos reales transcurridos. Que significó la hora de los hornos para el heroico pueblo vietnamita? Sin duda que ser testigo de la derrota del imperialismo norteamericano en indochina hubiera significado un gran aliento y motivo de alegría...
Este documento puede hoy analizarse a la luz de los hechos reales transcurridos. Que significó la hora de los hornos para el heroico pueblo vietnamita? Sin duda que ser testigo de la derrota del imperialismo norteamericano en indochina hubiera significado un gran aliento y motivo de alegría infinita para el Che, quien en 1967 sostenía que “Hay una penosa realidad: Vietnam, esa nación que representa las aspiraciones, las esperanzas de victoria de todo un mundo preterido, está trágicamente solo.” y consecuente con su vocación de verdadero revolucionario llamaba a crear “dos tres muchos Vietnam” para así dispersar la contundente fuerza militar norteamericana y dar un alivio a la lucha emancipadora de los vietnamitas: “La solidaridad del mundo progresista para con el pueblo de Vietnam semeja a la amarga ironía que significaba para los gladiadores del circo romano el estímulo de la plebe. No se trata de desear éxitos al agredido, sino de correr su misma suerte; acompañarlo a la muerte o la victoria.” Y que es lo que pasa hoy con Europa? Guevara, hace 50 años afirmaba: “La tarea de la liberación espera aún a países de la vieja Europa, suficientemente desarrollados para sentir todas las contradicciones del capitalismo, pero tan débiles que no pueden ya seguir el rumbo del imperialismo o iniciar esta ruta.” La crisis griega; el Brexit; la crisis española cuyas consecuencias aún hoy se manifiestan amenazando la unidad del país con la declaración de independencia catalana; Ucrania; los refugiados etc. No son señales de un proceso aun mayor y todavía no detectado plenamente? Las guerras en el medio oriente, la emergencia del fascismo de corte islamista, de las expresiones racistas y sus correlatos políticos en Francia y Alemania; Trump en los EEUU… Tal vez nuevos “hornos” martianos estén a punto de activarse.Hace 50 años, Guevara soñaba con que “…se desarrolle un verdadero internacionalismo proletario; con ejércitos proletarios internacionales, donde la bandera bajo la que se luche sea la causa sagrada de la redención de la humanidad, de tal modo que morir bajo las enseñas de Vietnam, de Venezuela, de Guatemala, de Laos, de Guinea, de Colombia, de Bolivia, de Brasil, para citar sólo los escenarios actuales de la lucha armada, sea igualmente gloriosa y apetecible para un americano, un asiático, un africano y, aún, un europeo.” Que patéticos y mezquinos se sienten hoy los argumentos de la derecha política nacional que todavía insiste en descalificar la lucha del Che por no ser “boliviano” , más aun en un país que lleva el nombre de Bolívar y cuya capital lleva el nombre de Sucre, dos “extranjeros” que lucharon por su liberación del imperio español.Para los trabajadores va el mensaje de Guevara: “Si a nosotros, los que en un pequeño punto del mapa del mundo cumplimos el deber que preconizamos y ponemos a disposición de la lucha este poco que nos es permitido dar: nuestras vidas, nuestro sacrificio, nos toca alguno de estos días lanzar el último suspiro sobre cualquier tierra, ya nuestra, regada con nuestra sangre, sépase que hemos medido el alcance de nuestros actos y que no nos consideramos nada más que elementos en el gran ejército del proletariado, pero nos sentimos orgullosos de haber aprendido de la Revolución Cubana y de su gran dirigente máximo la gran lección que emana de su actitud en esta parte del mundo: «qué importan los peligros o los sacrificios de un hombre o de un pueblo, cuando está en juego el destino de la humanidad.» Esta semana de octubre de 2017, a 50 años de su asesinato, el pueblo trabajador boliviano participó activamente de los actos conmemorativos junto a jóvenes y viejos de todos los continentes que se reunieron en Valle Grande a rendir homenaje a ese rebelde por antonomasia cuya vida y sacrificio marcó la vida de miles de hombres y mujeres en todo el mundo.La presencia en el homenaje del primer presidente indígena de Bolivia; de varios de los hijos de sus compañeros de lucha caídos en combate, como Roberto Peredo, firmes en su convicciones; de los sobrevivientes de su gesta libertaria como Pombo y Urbano y de cientos de los sobrevivientes a décadas de represión, estableció el cuadro perfecto para reiniciar el debate sobre el curso que debe seguir el proceso de cambio.¿Qué significa el concepto de la “hora de los hornos”? ¿Sigue esa luz, que el Che vislumbraba en 1967, iluminando efectivamente el horizonte político del campo popular? ¿Cómo debemos entender la persistencia de la memoria del Che en el contexto de una “modernidad liquida” como la definiría Bauman? ¿Cuántos todavía creemos, en la consigna “… o revolución socialista o caricatura de revolución”?


