El vía crucis del observatorio de Santa Ana

Su origen se remonta a Junio de 1982, época en la que se firmó el “Convenio de Cooperación” entre la Academia de Ciencias de Bolivia y la Academia de Ciencias de la ex URSS con el fin de desarrollar investigación astronómica. La inauguración oficial, con el nombre de Observatorio...

Su origen se remonta a Junio de 1982, época en la que se firmó el “Convenio de Cooperación” entre la Academia de Ciencias de Bolivia y la Academia de Ciencias de la ex URSS con el fin de desarrollar investigación astronómica. La inauguración oficial, con el nombre de Observatorio Astronómico Boliviano - Soviético, tuvo lugar el 14 de abril de 1984.A lo largo de todos estos años fueron muchas las instituciones nacionales y extranjeras que apoyaron este emprendimiento y muchas también las personas particulares que comprendieron la trascendencia del mismo. Prueba de ello es que el terreno, donde se construyeron los ambientes para el observatorio, fue donado por una familia tarijeña con propiedades en el lugar.La infraestructura, el equipamiento especializado y de altísimo costo con el que cuenta el “Observatorio de Santa” así como el funcionamiento, en su inicio, fue gracias al apoyo internacional; de la ex URSS primero y del gobierno del Japón, a través de un crédito no reembolsable, con el “Planetario Goto” después. El aporte con el que la Academia de Ciencias de Rusia benefició a Tarija fue estimado, en aquella época, en aproximadamente 6 millones de dólares y el del gobierno japonés en medio millón de dólares. El año 1993, mediante Ley de la República fue declarado “Observatorio Nacional”. El 2009, a través de un convenio, se transfirieron a favor de la Universidad Juan Misael Saracho todas las obligaciones y los derechos sobre el Observatorio de Santa Ana. Si bien en un inicio la normativa establecía que fuera el TGN el que proveyera los recursos financieros para garantizar su funcionamiento, posteriormente, a partir del 2005, la obligación del financiamiento mantenimiento, administración y equipamiento del Observatorio se transfiere a la Prefectura del Departamento de Tarija. Es en base a esta disposición que entre el año 2012 y 2013, tras mucha insistencia y gestiones, los funcionarios de la Gobernación tuvieron que dejar los pretextos de lado y finalmente compraron las butacas de las que hoy se disfruta en el planetario. Como no podía ser de otra manera, el Observatorio de Santa Ana, fue objeto de múltiples reconocimientos y condecoraciones: Medalla de Plata Orden Moto Méndez, Medalla de Plata Escudo de Armas de la Ciudad de Tarija y la Provincia Cercado, Medalla Conmemorativa Bicentenario…sólo para nombrar algunas. Pero nada parece servir en Tarija, al menos para algunas autoridades.!! Ni la inversión realizada producto de la cooperación extranjera (6,5 millones de dólares), ni las condecoraciones y reconocimientos que recibió el Observatorio. Menos el trabajo científico que, pese a las limitaciones, se vino desarrollando en el Observatorio de Santa Ana y que es tan valorado en el extranjero. No se considera el potencial que tiene esta institución para consolidarla como en un referente científico, turístico y cultural del departamento y particularmente de la provincia Cercado. Poco importa que desde el año 1985 sea el Observatorio de Santa Ana el que marque la hora oficial para todo el país. No interesa la posibilidad de constituir, al Observatorio de Santa Ana, en un verdadero atractivo para astrónomos de otras latitudes que interesados por el estudio del cosmos podrían llegar hasta nuestra ciudad. No importa que los cientos de estudiantes, turistas y científicos no tengan dónde acudir, ni qué visitar. ¡Lo cierto es que el Observatorio de Santa Ana está abandonado! Desde el año 2016 a la fecha no recibió los recursos que la Gobernación debería haber transferido para garantizar su funcionamiento. ¡Un año y medio sin financiamiento! Un año y medio sin presupuesto para pagar agua, luz, teléfono…lo básico. Un año y medio en que la única institución astronómica profesional de Bolivia está siendo asfixiada por la falta de apoyo, por la falta de presupuesto.¿Cuáles son las causas para que una institución científica de semejante envergadura esté pasando tan difícil trance? ¿Por qué las autoridades no cumplen con la obligación que tienen para con el Observatorio de Santa Ana? ¿Será tanta la plata que requieren que se hace imposible, en esta época de “crisis” atender este compromiso?En el POA 2015 se encuentra que el presupuesto anual asignado por la Gobernación para el Observatorio de Santa es de Bs. 599.220, lo que da Bs. 49.935 mensuales. Lo que necesita el Observatorio para funcionar un mes, es casi igual a lo que dizque  gastaron para la compra de 50 folders de cuero para despacho (Bs. 50.000). No me animo a comparar con lo que destinan mensualmente a su machacona publicidad porque temo ponerme a llorar. ¿Quién entiende esto?.


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