Recibimiento del sol de invierno en Tarija
Sin embargo, según registro del decano de la prensa nacional, en la altiplanicie tarijeña Aclo habría promocionado en orillas de la laguna de Taxara, a la comunidad de Copacabana, que otrora cobijara civilizaciones milenarias, como Chullkumarka descubierta por los años 40 del siglo pasado en...
Sin embargo, según registro del decano de la prensa nacional, en la altiplanicie tarijeña Aclo habría promocionado en orillas de la laguna de Taxara, a la comunidad de Copacabana, que otrora cobijara civilizaciones milenarias, como Chullkumarka descubierta por los años 40 del siglo pasado en Sama por Posnasky o los magníficos caminos preincaicos con algunos pasos abiertos en roca viva, que junto a numerosos vestigios de centros ceremoniales y apachetas todavía se observan en la actualidad.Por otro lado, el cronista mayor de Charcas fray Antonio de la Calancha reseña que el legendario personaje llamado Tunupa, luego de peregrinar por diversas latitudes del continente, pasó en tiempos precolombinos por este lugar (entonces el único poblado frente a la dilatada e inhóspita selva aislada por la cordillera), en tránsito hacia las tierras altas donde se hallaba la más floreciente civilización de la época: Wiñaymarka (ciudad eterna), más conocida hoy por Tiwanaku.La leyenda cuenta que con aspecto de anciano barbado y vestiduras raídas, portando una cruz en hombros llegó a Taxara en momentos que los habitantes se hallaban en un gran festín, y lejos de ofrecerle reposo o comida lo ultrajaron y echaron del pueblo, registrando la tradición oral que a la madrugada siguiente aquella urbe quedó convertida en una gran laguna y sus pobladores en aves multicolores…En nuestro tiempo, durante largos años ofició de párroco en el lugar Ananías Barreto, quien dejó libros de tradiciones y leyendas en los que relata que por las noches se oyen en toda la región un vago repiquetear de campanas y quejumbrosos lamentos. Casi al finalizar sus días, este clérigo fue trasladado al Santuario de Chaguaya, donde dejó instalado un museo con piezas arqueológicas y geológicas recolectadas en su puesto anterior, entre las que se hallan algún resto óseo con el cráneo trepanado, lo que muestra el avance científico al que pudo haber llegado la zona en remotos tiempos.Otros cronistas de Indias, relatan que prosiguiendo su marcha hacia el norte al pasar por la población de Cacha el apóstol hizo llover fuego y ya frente a la legendaria metrópoli andina (donde lo recibieron de peor manera que en Taxara) la convirtió en piedra y a sus habitantes en monolitos antes de sumergirla en las aguas del Titikaca.La peregrinación de Tunupa alcanza su fin, cuando a orillas del lago es flagelado y martirizado sobre la cruz que portaba, y luego de amarrarlo de manos y pies a una balsa de totora arrojado a las aguas, contando la leyenda que el momento en que la balsa iba a chocar contra un farallón las rocas se abrieron, dando inicio al cauce del río Desaguadero, por el cual se marchó prometiendo retornar pasados los siglos.En el pasado solsticio, Taxara no fue el único sitio donde se recibieron los primeros rayos de la alborada, pues los citadinos que se vieron imposibilitados de trasladarse antes hasta ese apartado lugar, optaron por uno más próximo a la capital y no se sabe si por casualidad (o causalidad) eligieron La Candelaria, comunidad vecina de una de las 7 maravillas del departamento: “La Angostura”...Se trata de un cañón de 215 m. de largo por 35 de ancho, por el que algunos geólogos suponen se vaciaron las aguas del gran mar interior que en remotísimos tiempos, se extendía desde Cusco, pasando La Paz, Oruro, Potosí y Tarija hasta el norte argentino, para dar paso millones de años después a las exuberantes selvas cuaternarias que cobijaron mamíferos prehistóricos de gran talla, como mastodontes, megaterios y gliptodontes...


