Temporada turística, contador a cero

En Tarija tenemos la mala costumbre de no contabilizar los turistas que realmente llegan. No existe un registro de pernoctaciones; apenas de pasajeros por rutas aéreas. En los cruces fronterizos recién y gracias a la Tarjeta Vecinal Fronteriza se podrán diferenciar los que entran por turismo...

En Tarija tenemos la mala costumbre de no contabilizar los turistas que realmente llegan. No existe un registro de pernoctaciones; apenas de pasajeros por rutas aéreas. En los cruces fronterizos recién y gracias a la Tarjeta Vecinal Fronteriza se podrán diferenciar los que entran por turismo de los que trasiegan habitualmente la divisoria, aún sin saber si el destino final es algún punto del departamento.Puede que se deba a un problema estructural o de falta de planificación, puede también que no nos interese reconocer que el turismo es eminentemente estacional y vinculado a eventos a su vez relacionados con la ingesta del alcohol. Carnaval, Fin de Año y el Festival de la Vendimia son sin duda los tres eventos más reconocidos de Tarija a nivel nacional entre la población que viaja, es decir, los jóvenes.Este 2017 Tarija ha sumado una nueva infraestructura de las que contribuye al turismo, como la nueva terminal de buses, y muchas promesas: aeropuerto internacional en el Chaco, terminal de autobuses en Yacuiba y otras tantas.También se han sumado algunas compañías de buses que dignifican el trayecto, aunque hemos vuelto a sumar otro de esos accidentes espeluznantes que restan. Las carreteras se vuelven a cortar cuando llueve y hasta el angosto de Villa Montes empieza a ser reconocido a nivel nacional no por su belleza salvaje sino por su riesgo negligente.No son pocos los países que se han convertido en emporios turísticos a partir de explotar vicios. España es, desde los años 60, destino ineludible de los europeos del norte que asisten masivamente a la llamada del sol y la cerveza barata. Marruecos y Turquía han seguido la misma senda con otros reclamos menos confesables, como ciertos países asiáticos. Todos empiezan a sumar opciones turísticas de corte familiar y cultural, pero cuando hay problemas vuelven a replegarse en su motor primigenio. Aquel para el que tiene las condiciones naturales precisas.Tarija debe aprender de lo bueno y controlar lo malo. Tarija tiene condiciones naturales excepcionales para el turismo familiar, pero debe mejorar en las condiciones artificiales, convertirse en un destino “frendly” para las familias con niños pequeños que no encuentran un baño donde poder cambiar a su bebé o espacios mixtos de diversión y hacer que no solo los jóvenes más intrépidos sean quienes encuentren el lugar ideal para disfrutar por su independencia motora.Tarija es también un destino que puede atraer turistas de las grandes rutas de la región, la andina y la amazónica, la que pasa por el Salar y la que pasa por Iguazú, la que corre por Atacama o la que descansa en Salta, la que se va a Santa Cruz o la que se va al Titicaca. Sin duda que la mejor forma de atraerlos es especializarse en un destino de descanso verdadero diferente a las experiencias que ya compraron.No existe mucho tiempo para la reflexión, pero quedan unos meses importantes para la planificación. El tiempo corre, el contador vuelve a cero.


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