Moda y cine convirtieron al Salar de Uyuni en escenario
En la primera edición del Salar Film Fest, Yanbal desfiló joyería sobre el salar mientras Martín Boulocq estrenaba Cuerpo Criminal. Dos miradas distintas sobre el mismo paisaje.
El Salar de Uyuni fue, en pocos días, pasarela y sala de cine.
Como parte del primer Salar Film Fest, Yanbal presentó ahí sus nuevas colecciones de joyería, aprovechando la inmensidad blanca y el reflejo del agua como escenografía natural para piezas pensadas, según la marca, para expresar autenticidad y estilo propio.
Días antes, el mismo paisaje había servido de telón para el estreno nacional de Cuerpo Criminal, la nueva película de Martín Boulocq, quien filmó con actores naturales y asumió personalmente cámara y sonido.
La cinta, sobre un rodaje de terror estadounidense en un bosque boliviano donde dos extras locales terminan protagonizando la historia, no llegará a salas comerciales; se exhibirá en festivales y espacios alternativos, con conversatorios junto a sus realizadores. Fue la cuarta función del filme tras pasar por Málaga, el Festival de las Alturas en Argentina y FidRio en Brasil.
Entre joyas y cine, el salar demostró que su vacío es, para marcas y cineastas, un lienzo cada vez más codiciado.








