Uru “la araña”

Su padre,  el Curaca Kúntur Capac, insistía en darle una muy buena educación. Sin embargo, la hermosa chica -siendo princesa- estaba rodeada de lujos. Con aquellos lujos,  la princesa Uru en vez de pasar parte del día estudiando, compraba lindas telas, tocados exóticos, ricos...

Su padre,  el Curaca Kúntur Capac, insistía en darle una muy buena educación. Sin embargo, la hermosa chica -siendo princesa- estaba rodeada de lujos. Con aquellos lujos,  la princesa Uru en vez de pasar parte del día estudiando, compraba lindas telas, tocados exóticos, ricos manjares, etc.Su padre estaba enfermo. Hablando el rey y el Hamurpa de su preocupación por la indolencia y egoísmo de la princesa, el Hamurpa le dice:-Tú sabes que estás enfermo y próximo a morir, tu hija heredará este trono y ella no está preparada. No sabe nada de nuestras historias, de nuestras costumbres y necesidades. No realiza ninguna tarea útil ni noble. Lo único que sabe es vestirse, adornarse y comer ricos manjares que trasladan de lejanos lugares.El Curaca Kuntúr Capac le aconsejó a su hija, pero ella ni caso le hacía.Llegó el día de la muerte de su padre.Poco antes de que su padre fallezca, le entregó un dinero para sus estudios, pero la princesa aprovechando de la muerte de su padre, compró vestidos, ropa, manjares y telas exóticas.Al día siguiente unos ancianos que pasaron por ahí le aconsejaron que estudie y ella, enojada, mandó a su Hamurpa que los azotaran.El Hamurpa no le hizo caso, entonces ella misma agarró una correa. Cuando estaba a punto de pegarle, su brazo quedó paralizado. En ese momento apareció una diosa y le dijo: -A partir de ahora trabajarás y trabajarás sin descanso.La cubrió con un manto negro y la convirtió en una pequeña araña.Dicen que hasta ahora Uru la “Araña” sigue tejiendo para encontrar el perdón de los dioses.


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