Postración o desarrollo
“Casi estoy convencido de que quitarnos el mar, privarnos de la salida al océano Pacífico con algunos impuestos en los puertos, los bloqueos de movimientos sociales y otros que se mencionan es una política de economicidio de Chile. Entiendo que economicidio es como genocidio, que es un...
“Casi estoy convencido de que quitarnos el mar, privarnos de la salida al océano Pacífico con algunos impuestos en los puertos, los bloqueos de movimientos sociales y otros que se mencionan es una política de economicidio de Chile. Entiendo que economicidio es como genocidio, que es un delito de lesa humanidad”, afirmó el Jefe de Estado.Los resultados de la indagación efectuada por la ONG Oxfam fueron publicados en dos valiosos textos presentados este lunes en instalaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, en presencia del Jefe de Estado, del canciller David Choquehuanca y casi un centenar de diplomáticos reunidos en torno a la VII Reunión de Embajadores de Bolivia, entre otras autoridades.El estudio revela documentalmente cómo la falta de acceso soberano al océano Pacífico ha representado un durísimo golpe para Bolivia, ya que cada año nuestro Producto Interno Bruto (PIB) pierde entre 1,2% y 1,5% del crecimiento de la economía.‘Bolivia: un país privado de litoral. Apuntes para un debate pendiente’, y ‘La mediterraneidad cuesta’ son textos enriquecedores que alimentan la centenaria lucha por la reintegración marítima, a la que nunca renunciará Bolivia.El jefe de la diplomacia boliviana señaló que la investigación permitirá a su despacho trabajar, profundizar y tomar acciones sobre los datos desvelados y que en términos generales advierten la millonaria pérdida económica que el enclaustramiento representa para nuestro país.“Si tuviéramos costa marítima nuestro PIB crecería 1,5% más. Si nosotros calculamos en 100 años ¿cuánto crecimiento hubiéramos acumulado?”, cuestionó Choquehuanca y agregó que el efecto negativo también se manifiesta en un 20% menos en el cumplimiento de las metas de Desarrollo del Milenio.La investigación desvela –por ejemplo– que el coste del transporte de carga entre Shanghái (China) y La Paz (Bolivia) es de 0,31 dólares por kilómetro, respecto de los 0,14 dólares entre la misma ciudad china y Bogotá (Colombia).Además, el coste del transporte puede llegar a incrementarse incluso hasta en un 75% en relación a los países con costa, como es el caso de Chile o Perú.Se puede afirmar que los países mediterráneos, como Bolivia, dependen de los países de tránsito, como Chile, porque si la relación política no es buena se aleja la posibilidad de que ambos países tomen medidas concertadas para mejorar la logística de las exportaciones y las importaciones.Es que la vulnerabilidad de los países sin litoral es una realidad frente a los conflictos sociales que pudieran estallar en los países de tránsito. En este caso, el flujo de mercaderías de exportación y de importación resulta muy afectado. Este es el caso de los recurrentes bloqueos de las vías de acceso a los puertos en Chile que principalmente perjudican a Bolivia, porque esa interrupción del tráfico de carga no sólo aumenta el coste sino que atenta contra los negocios del país perjudicado.En ese contexto, la dependencia de Bolivia respecto de Chile explica la mayor parte del efecto adverso de la mediterraneidad sobre nuestro desarrollo.Chile “es el país de tránsito” por antonomasia de Bolivia, ya que el 83% de nuestras importaciones y el 81% de las exportaciones extra regionales pasan por los puertos chilenos, y la mayoría de los productos desde y hacia los mercados de ultramar pasan por el puerto de Arica, y casi todos los minerales de exportación por Antofagasta.La concentración de nuestro comercio exterior en puertos chilenos no sólo convierte a Bolivia en un país dependiente de Chile, sino que alimenta la soberbia de la élite chilena que lucra con la mediterraneidad boliviana.Por eso, la demanda boliviana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya ha sido el primer paso para sentar a Chile en el banquillo de los acusados para obligarle a negociar nuestro retorno soberano al océano Pacífico.Entonces, por las dificultades que enfrenta el comercio exterior boliviano, por el sistemático bloqueo y por el desmedido lucro chileno del enclaustramiento, nuestro retorno soberano al mar hará la diferencia entre la postración y el desarrollo. ¿No les parece?


