Setar, Emtagas y los juegos de artificio
Han pasado tres meses y todo apunta a que Tarija ya está en esa recesión augurada con certificación por el Ministro, fundamentalmente porque quienes tienen las llaves de la solución no han levantado un dedo. Las planillas pendientes hoy son similares a las de hace tres meses y salvo el...
Han pasado tres meses y todo apunta a que Tarija ya está en esa recesión augurada con certificación por el Ministro, fundamentalmente porque quienes tienen las llaves de la solución no han levantado un dedo. Las planillas pendientes hoy son similares a las de hace tres meses y salvo el anuncio de que, quizá, se pueda acudir a los fideicomisos nacionales para pagar los tramos de la vía al Chaco, Puente Jarkas en Tarija, Río Isiri en Villa Montes y Choere por Caraparí – Yacuiba, nada más se ha movido. No hay mayor liquidez en la Gobernación porque el Gobierno, que es quien desde la Ley Marco de Autonomías controla todos los resortes de la financiación, no lo ha concedido. Una buena cantidad de población ha sentido un buen bocado en su salario mensual, otros ni siquiera han tenido esa opción y han perdido su trabajo inmisericordemente. Pero nada se mueve. La idea crisis se ha instalado de tal manera que quejarse vuelve a convertirse en un lujo. Pero el malestar persiste.Mientras tanto, el Gobierno, en lugar de dar soluciones al problema principal ha decidido abrir campos de batalla en el segundo nivel. Solo así se entiende la batalla abierta la semana pasada desde el ministerio de Hidrocarburos y sus dependientes, como YPFB o el sindicato de Luz Y Fuerza, por desprestigiar la gestión de Servicios Eléctricos de Tarija (Setar) y la Empresa Tarijeña del Gas (Emtagas) e incluso amagar con una intervención insólita.Mientras que en otros departamentos la empresa de electricidad se privatizó y cedió a empresas extranjeras, que solo con su penosa gestión justificaron la recuperación expeditiva vía nacionalización, en Tarija Setar se convirtió en un símbolo de la tozudez bien entendida del tarijeño autogestionario. Una empresa técnicamente deficiente, siempre envuelta en escándalos, pero que ha conseguido sin mayor apoyo llevar luz a las familias y empresas tarijeñas. De última, hasta el negocio de la generación le han quitado, pero ahí sigue.Emtagas, por su parte, es otra empresa construida desde el orgullo, desde la determinación de no ser menos que nadie y hacer real eso de utilizar el gas antes de que todo sea exportado. Una empresa que, más allá de los dichos del ministro, ha convertido a Tarija en líder de conexiones de gas domiciliario en Bolivia según el Instituto Nacional de Estadística (INE).Cuando Pepe Sosa quiso intervenir Setar, Juan Ramón Quintana dijo no y se concedió el título habilitante como empresa de distribución. Corrían los tiempos de Lino Condori aunque efectivamente llegara el documento en tiempos de Adrián Oliva. Emtagas es otra cosa. Emtagas ya es de YPFB porque la Constitución así lo ha determinado, pero para ello tiene que hacer efectiva la adquisición de su porcentaje accionario, tal como ha hecho con otras empresas estratégicas vinculadas a los hidrocarburos, las granes YPFB Chaco, YPFB Andina o YPFB Petroandina entre otros. Pero no lo hace. Argumentar que falta una auditoría cuando las de las otras empresas, las de las grandes transnacionales, se han convertido en papel mojado resulta irónico.Tarija requiere soluciones efectivas, no juegos de artificio.


