Cuidado con lo que piensas

Después de darse la vuelta, se dirigía al candidato. Cuando estaba cerca, alargaba el pedazo de metal. Al mismo tiempo, otro miembro de la hermandad tocaba el cuello del novato con un pedazo de hielo.—No se lo van a creer —dijo Fred—, pero cuando sacaban el hielo debajo había una...

Después de darse la vuelta, se dirigía al candidato. Cuando estaba cerca, alargaba el pedazo de metal. Al mismo tiempo, otro miembro de la hermandad tocaba el cuello del novato con un pedazo de hielo.—No se lo van a creer —dijo Fred—, pero cuando sacaban el hielo debajo había una ampolla.Si tomas un pedazo de hielo y te lo pones sobre la piel, la piel se te enfriará, pero no le saldrán ampollas. ¿Por qué les sucedía a los jóvenes que reunían a la fraternidad?Cuando sentían el hielo en el cuello y veían el acero incandescente el cerebro enviaba un mensaje a la piel: “Te acaban de quemar. Protégete”. Y el cuerpo respondía con una ampolla.Esta historia demuestra la estrecha conexión que existe entre el cuerpo y la mente, todo lo que pensamos tiene un efecto directo en el cuerpo.Si permites que el enfado y los pensamientos negativos acampen en tu cerebro serás una víctima más fácil para las enfermedades. Pero si piensas en positivo y albergas pensamientos alegres estarás mejor protegido contra las enfermedades.


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