¿Construir en un puente?
Es la historia de un turista que estaba de paso por la ciudad de Varsovia, Polonia. Entonces aprovechó para concertar una cita con un rabino famoso por su sabiduría.Cuando llegó al hogar del rabino, el turista quedó asombrado al notar la sencillez de la casa y el poco mobiliario: una sola...
Es la historia de un turista que estaba de paso por la ciudad de Varsovia, Polonia. Entonces aprovechó para concertar una cita con un rabino famoso por su sabiduría.Cuando llegó al hogar del rabino, el turista quedó asombrado al notar la sencillez de la casa y el poco mobiliario: una sola habitación con una mesa, una silla, una pequeña cama y muchos libros. No pudiendo ocultar su asombro, preguntó:—Rabino, ¿dónde están sus muebles?—¿Dónde están los suyos? —respondió el rabino.—¿Los míos? —respondió el turista—. Solo estoy de paso.—Pues yo también estoy de paso —replicó el rabino.«De paso». Esta es una manera muy apropiada de describir nuestro lugar en este planeta.Claro está que no es este el mensaje que trasmiten los comerciales de la televisión. La idea que se nos quiere vender es que necesitamos consumir más, cada vez más. «Cuanto tienes, tanto vales», es el mensaje que nos bombardea a diario.Miremos ahora mismo a nuestro alrededor: ¿Cuánto de lo que tenemos podremos llevar al cielo? Al cielo podremos llevar solo nuestro carácter; es decir, solo lo que hemos atesorado en el corazón.Asegúrate de «adornar tu corazón» más que tu casa; y de construir, no para este mundo, sino para la eternidad.


