El agua por su cauce

La sequía que durante el primer semestre afectó al menos a 750.000 personas en los llanos, el Chaco, los valles y el altiplano, a principios de noviembre no sólo se manifestó con gran fuerza en La Paz, sino que desveló el manejo improvisado de la Empresa Pública y Social de Agua y...

La sequía que durante el primer semestre afectó al menos a 750.000 personas en los llanos, el Chaco, los valles y el altiplano, a principios de noviembre no sólo se manifestó con gran fuerza en La Paz, sino que desveló el manejo improvisado de la Empresa Pública y Social de Agua y Saneamiento (EPSAS).A nivel nacional, la sequía afectó a 277.000 cabezas de ganado, 511.000 hectáreas de sembradíos de diversos productos agrícolas, una disminución en volumen de al menos 500 mil toneladas y millonarias pérdidas de los productores agropecuarios.Y mientras más de un centenar de barrios paceños sufren un severo racionamiento de agua, los responsables de EPSAS fueron destituidos “por incapacidad” y los resultados de una auditoría técnica determinarán si son o no procesados penalmente.“Los vamos a enjuiciar. Hemos pedido al interventor una auditoría y todos los responsables de esta barbaridad, de este crimen para mí, tienen que ir a pagar sus penas”, advirtió García Linera, aunque no se refirió a la situación de la ministra de Medio Ambiente y Agua, Alexandra Moreira, cuya permanencia en el cargo es atribución del presidente Evo Morales.Ahora bien, ¿por qué una cadena de errores administrativos y técnicos precipitó la crisis del agua? Las designaciones en puestos clave de personas sin la debida formación profesional acorde con las tareas técnicas que les fueron encomendadas y, por lo tanto, carentes de conocimientos sobre las técnicas preventivas en la gestión del agua.Es por ello que en plena crisis del suministro del agua fueron destituidos el gerente de la Autoridad de Agua Potable y Saneamiento (AAPS), Hugo Gómez; el director Ejecutivo de EPSAS, Benecio Quispe; y el gerente regional de El Alto, Roberto Rojas, porque “no advirtieron oportunamente la aguda escasez de agua” y por la “falta de capacidad técnica”, respectivamente.¿Y en un contexto marcado por el calentamiento global y el cambio climático del planeta, quién o quiénes designaron a personas inexpertas como responsables de implementar políticas que garanticen el suministro sostenible de agua?El propio vicepresidente dio la primera respuesta: “Todos los nombramientos estaban bajo la conducción y responsabilidad del Ministerio del Medio Ambiente y Agua”, por lo que “ha habido también fallas” en ese ministerio.Los hechos señalan que la improvisación obstaculizó la formulación y la implementación de políticas, planes y normas para el desarrollo, la provisión y el mejoramiento de los servicios de agua potable y saneamiento básico.Entonces, más allá de las destituciones y de los procesos legales anunciados, lo que corresponde es implementar medidas urgentes y paliativas en las regiones más castigadas por la escasez de agua, pero también comenzar a encarar estrategias de adaptación al cambio climático como eje articulador del suministro sostenible de agua.La actual situación de crisis planetaria del agua exige repensar rápidamente el paradigma del consumismo y de las formas centralizadas de suministro de agua, ya que el tiempo apremia y el calentamiento global no se detiene.En ese contexto, a la par de una inversión económica importante, necesitamos profesionales con una visión integral sobre el manejo, el uso ecológico del agua y capaces de implementar nuevas tecnologías, y especialistas en mitigación y adaptación al cambio climático y en el manejo de humedales y de cuencas.Es que el acceso al agua requiere de profesionales que identifiquen las demandas, establezcan las potencialidades y limitaciones del uso de los recursos hídricos, tengan una visión social sobre el rol vital del líquido elemento y estén preparados para manejar y participar en la solución de los problemas emergentes del uso del agua.Por lo tanto, urgen profesionales capaces de diseñar, implementar, supervisar y manejar planes, programas y proyectos multisectoriales de regulación y gestión de recursos hídricos, a fin de satisfacer de manera eficaz, eficiente y sostenible las necesidades de la población, y mitigar los daños causados, tanto por el exceso y la escasez del agua. ¿No les parece?


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