Cooperación antidroga
“Este programa de fortalecimiento de las capacidades nos coloca en una posición privilegiada, desde la cual nuestro compromiso no hace más que reafirmar la cooperación”, señaló el embajador de la Unión Europea en Bolivia, León de la Torre Krais. La Unión Europea no sólo ratificó su...
“Este programa de fortalecimiento de las capacidades nos coloca en una posición privilegiada, desde la cual nuestro compromiso no hace más que reafirmar la cooperación”, señaló el embajador de la Unión Europea en Bolivia, León de la Torre Krais.
La Unión Europea no sólo ratificó su cooperación a la lucha contra la producción y el tráfico de drogas, a los programas de desarrollo alternativo y a los programas de prevención del consumo de estupefacientes, sino que amplió su apoyo a la prohibición y el combate a la trata y el tráfico de personas.
El contrato en cuestión fue firmado entre la Fundación Internacional para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP) y la delegación de la Unión Europea en Bolivia, lo que fortalecerá y a la FELCN, al Consejo Nacional de Tráfico Ilícito de Drogas (CONALTID) y a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
Según el ministro de Gobierno, Carlos Romero, el programa permitirá a Bolivia contar con expertos altamente calificados que apuntalarán la cualificación, actualización y la innovación tecnológica de los agentes policiales que luchan contra el crimen.
Con ese objetivo, policías especializados de Francia y de España llegarán a Bolivia y durante 32 meses prestarán asistencia técnica de capacitación a efectivos del CONALTID, de la FELCC y de la FELCN, en el marco del ordenamiento jurídico de nuestro país.
“En definitiva, la Unión Europea y sus Estados miembros están cooperando con Bolivia; ahora sí en todas las áreas necesarias para cumplir con sus compromisos internacionales de responsabilidad compartida en este ámbito”, destacó el diplomático.
Además, se prevé que la tarea de los expertos europeos será eminentemente técnica, de transferencia de conocimientos y buenas prácticas para formar y fortalecer la institucionalidad de la FELCN, particularmente.
Y en el marco de la responsabilidad compartida, si durante 2015 la cooperación de la Unión Europea a la lucha contra el tráfico de drogas en Bolivia fue de 60 millones de euros (439.026.376 bolivianos al cambio oficial), el aporte de Estados Unidos en 2016 fue prácticamente cero.
Es decir, mientras en 2005, el apoyo estadounidense para el combate contra las drogas en Bolivia era de 90 millones de dólares (626,4 millones de bolivianos), en 2013 fue de 5 millones de dólares (34,8 millones de bolivianos) y en 2016 desapareció totalmente.
No obstante, en 7.917 operativos efectuados entre el 1 de enero y el 18 de agosto de este año la FELCN se incautó de 8.1 toneladas de cocaína base, 16.7 toneladas de clorhidrato de cocaína, 84.8 toneladas de marihuana en plantíos y 11.9 toneladas de marihuana lista para ser comercializada.
En ese mismo periodo, se decomisó 349.628 kilos de precursores sólidos, 637.391 litros de precursores líquidos, 449.684 libras de coca ilegal, se destruyeron 43 laboratorios de cristalización de cocaína, 35 laboratorios de reciclaje y 2.764 fábricas de cocaína, y se aprehendieron a 2.260 sospechosos.
Durante 2015, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) erradicó 11.025 hectáreas de cultivos excedentarios de coca –6.025 hectáreas por encima de lo establecido por la Ley 1008–, por lo que la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito certificó una “disminución efectiva” de los cultivos de coca “hasta alcanzar a 20.200 hectáreas”.
Por lo demás, el 25 de octubre pasado, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) –que en 2008 presionó a Bolivia y Perú para que erradiquen sus cultivos de coca– ponderó el modelo boliviano de lucha contra el narcotráfico y reconoció la “sacrificada erradicación manual” de los cultivos excedentarios e ilegales de la hoja.
Entonces, para que el combate contra el narcotráfico pueda ser más efectivo, es indispensable la responsabilidad compartida y la confianza mutua entre los países productores y consumidores, más allá de la orientación política de sus respectivos gobiernos.
Es en ese contexto que se inscribe el nuevo acuerdo entre el gobierno boliviano y la Unión Europea, ya que velará por la institucionalidad de la FELCN y fortalecerá la lucha contra el narcotráfico y contra todos los delitos vinculados a él.


