Bloqueo chileno a Bolivia

Lo afirmado tiene relación con un nuevo bloqueo de caminos que protagonizaron funcionarios públicos del norte de Chile, medida que entre el miércoles y este viernes, no sólo que nuevamente atentó contra el libre tránsito del comercio exterior boliviano, sino que generó otra vez ingentes...

Lo afirmado tiene relación con un nuevo bloqueo de caminos que protagonizaron funcionarios públicos del norte de Chile, medida que entre el miércoles y este viernes, no sólo que nuevamente atentó contra el libre tránsito del comercio exterior boliviano, sino que generó otra vez ingentes daños económicos.Las causas de semejante desparpajo bloqueador no tienen relación con Bolivia, pero atentan contra nuestra economía: los empleados públicos chilenos exigen un reajuste salarial del 7,0% y el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet ofrece el 3,2%. Los funcionarios rechazaron este incremento salarial y precipitaron la medida de presión.Además, entre el 21 y 22 de octubre pasados, cerca de 2.000 camiones bolivianos cargados con productos de exportación, permanecieron varados como resultado de un paro de los trabajadores de la Aduana y del Servicio Agropecuario Ganadero (SAG) de Chile, lo que entonces ya ocasionó un grave daño económico a Bolivia.En los últimos 10 años, los transportistas bolivianos han reportado un promedio de 5 millones de dólares en pérdidas en cada recurrente paro de los trabajadores del SAG y de la Aduana chilena, lo que afecta a los servicios de la Terminal Puerto de Arica.Ahora bien, uno de los principales objetivos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) es la aplicación de medidas orientadas a optimizar y aprovechar adecuadamente los recursos productivos y liberar el comercio internacional.Entonces, las autoridades chilenas al no atender sus problemas internos y permitir que el recurrente bloqueo de caminos atente contra el libre tránsito del comercio exterior boliviano, contravienen las normas internacionales y, por lo tanto –como miembro de la OMC– Chile está obligado a compensar económicamente a Bolivia.Es que el recurrente bloqueo a nuestro comercio exterior, las trabas administrativas y los arbitrarios incrementos por el uso de los puertos chilenos, violan el Tratado de Paz y Amistad de 1904, el que paradójicamente Chile invoca para no discutir una solución de la mediterraneidad de Bolivia y para no atender otros temas bilaterales pendientes.Y como si fuera poco, los arbitrarios aumentos tarifarios que decretan las autoridades chilenas para el tránsito de la carga boliviana, incrementan las multimillonarias pérdidas que representa para la economía nacional el centenario enclaustramiento marítimo impuesto por Chile tras la Guerra del Pacífico de 1879. El experto en Derecho Internacional y Arbitrajes, Iver von Borries, plantea que las autoridades bolivianas deberían presentar ante la OMC la violación del Tratado de 1904 y el maltrato que reciben los choferes bolivianos en territorio chileno.“En el seno de la OMC existe un mecanismo de solución de controversias, en el cual intervienen expertos y se termina el proceso como si fuera un arbitraje”, agregó, citado por el periódico El Diario. Ambos países son miembros plenos de la OMC; Bolivia desde el 12 de septiembre de 1995 y Chile desde el 1 de enero de 1995.Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores, a nombre del gobierno boliviano, expresó su “más enérgico reclamo” y demandó a Chile el resarcimiento de las “millonarias pérdidas económicas” que pesan sobre el transporte y el comercio internacional de nuestro país.El propio presidente Evo Morales denunció en su cuenta de Twitter que “los paros portuarios sistemáticos estrangulan nuestro comercio, paralizan las exportaciones y dañan nuestros compromisos internacionales”.En ese contexto –como ya sostuvimos en este espacio–, por las dificultades que enfrenta el comercio exterior boliviano, por el sistemático bloqueo chileno, nuestro retorno soberano al mar es el objetivo vital de nuestra política exterior.Y la demanda boliviana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya ha sido el primer paso para sentar a Chile en el banquillo de los acusados y obligarle a negociar el retorno soberano de Bolivia al océano Pacífico y desbloquear, no sólo los caminos hacia el mar, sino hacia nuestro desarrollo.


Más del autor