Récord de solidaridad
Matthew ha castigado a un país que ya se encontraba en una situación delicada, luego del terremoto de enero de 2010 que dejó tras de sí 316.000 muertos y del que aún no se había recuperado.El atleta jamaicano ha viajado a la isla para ver personalmente los estragos causados por el huracán...
Matthew ha castigado a un país que ya se encontraba en una situación delicada, luego del terremoto de enero de 2010 que dejó tras de sí 316.000 muertos y del que aún no se había recuperado.El atleta jamaicano ha viajado a la isla para ver personalmente los estragos causados por el huracán y a través de su Fundación ha destinado ese millonario monto en efectivo para tratar de paliar los daños en la medida de lo posible.Usain es uno de los deportistas de élite mejor remunerados del mundo y su rendimiento deportivo como sus millonarios ingresos económicos han revolucionado el atletismo mundial, y no es la primera vez en la que colabora con causas humanitarias. El corredor caribeño siempre ha demostrado su interés con los problemas sociales y ha puesto en marcha numerosos proyectos en Jamaica, como comprar autobuses escolares o dotar de material a equipos deportivos.Hace poco se unió al movimiento Atletismo para un Mundo Mejor, que nació con el objetivo de englobar al mundo atlético y convertirse en una herramienta para facilitar el cambio social hacia un mundo más justo, más equitativo y más solidario.A Usain le conmovió que la fuerza destructiva de Matthew dejara a su paso por Haití 3.200 casas destruidas, 16.000 personas sin un techo donde cobijarse y 1.500.000 damnificados –según datos de la ONU–, de los que 350.000 tienen necesidad urgente de ayuda humanitaria.El Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez y la Infancia (Unicef) desveló que de manera inmediata se requieren 6 millones de dólares para dar asistencia humanitaria a los niños, los más afectados de Haití y de otros países damnificados por el huracán, como República Dominicana y Cuba.Entre tanto, las necesidades más urgentes de Haití son el aprovisionamiento de agua potable, condiciones sanitarias adecuadas para evitar brotes de enfermedades transmitidas por el agua contaminada como el cólera y las infecciones gastrointestinales, garantizar la asistencia sanitaria y el tratamiento de los niños con desnutrición.Es decir, Haití necesita imperiosamente de la solidaridad internacional para enfrentar de manera urgente una serie de carencias que castigan a su población, y este llamado de auxilio fue respondido por Usain Bolt.Entre las contribuciones más importantes, la Unión Europea comprometió una primera ayuda de 283.743 dólares (1.974.851 bolivianos) para mitigar los embates del huracán y el gobierno canadiense dispuso de 3 millones de dólares (20.880.000 bolivianos) como respuesta humanitaria inicial para Haití y los países vecinos afectados por el huracán.Además, organismos internacionales como la ONU, Unicef, Oxfam Intermón, Save The Children, Acción contra el hambre, Médicos del Mundo y la Cruz Roja, entre otros, habilitaron páginas web y cuentas bancarias para recibir donaciones para quienes sufren por el embate de la naturaleza.Una acción es solidaria cuando está orientada a la satisfacción de las necesidades de los otros y no a las propias, por lo que es un fenómeno sociológico que desnuda la dimensión moral de un ser humano.Y si alguien como Usain Bolt toma la decisión de ayudar a un colectivo necesitado está realizando una acción altruista y generosa, ya que renuncia a una parte de su dinero o de su tiempo para destinarlo a quien más lo necesita.En ese contexto, el triple campeón olímpico esta vez no ha sido noticia por haber quebrado algún récord mundial de velocidad, sino por ayudar a miles de víctimas de un fenómeno natural con un monto millonario que supera con creces los aportes de países y organismos humanitarios efectuados hasta el pasado lunes.Además, mientras no se conocían noticias sobre aportes significativos a las víctimas del huracán Matthew por parte de otros deportistas millonarios, el jamaicano ha impuesto un nuevo récord mundial: un récord de solidaridad para ayudar a los más necesitados. Su gesto altruista no tiene precio. ¿No les parece?


