La satanizada contratación directa

Estudiosos de los textos bíblicos llegaron a conclusiones interesantes respecto a la existencia de Satanás. De las diferentes investigaciones del antiguo testamento evidenciaron que la palabra “Satanás” hace referencia a un ángel enviado por Dios para...

Estudiosos de los textos bíblicos llegaron a conclusiones interesantes respecto a la existencia de Satanás. De las diferentes investigaciones del antiguo testamento evidenciaron que la palabra “Satanás” hace referencia a un ángel enviado por Dios para probar la fe de los hombres y en el nuevo testamento se habría cambiado la figura como un ente maligno causante de todo mal, llegando a la conclusión de que dicha figura se constituyó en invenciones y manipulaciones de las traducciones bíblicas realizadas a lo largo de la historia.Este hecho de carácter religioso resulta en una analogía muy interesante con respecto a las contrataciones directas, que en la actualidad están siendo satanizadas por malas interpretaciones y manipulaciones del contexto normativo y mediático. Es frecuente ver en diferentes medios de comunicación, desde una postura mediática, ataques a la modalidad de contratación directa. Por ejemplo, Página Siete emitió una nota de prensa donde publica que, desde 2006, se habrían realizado 54.583 contrataciones directas y sólo se habrían registrado 18.641 licitaciones públicas; sin embargo, resulta irresponsable desde cualquier sentido, dejar el dato en bruto sin el análisis pertinente. El Sistema de Contrataciones del Estado (Sicoes) reporta que, desde el 1 de enero de 2006 hasta el 14 de marzo de 2016, las contrataciones directas ascienden a 54.630 procesos de contratación, mientras que las licitaciones a 18.644 procesos de contratación; sin embargo irresponsablemente se obviaron los datos de la modalidad Apoyo Nacional a la Producción y Empleo (ANPE), proceso de contratación similar a la licitación, que ascienden a la impresionante suma de 225.553 procesos de contratación y este dato sumado al monto de las licitaciones da como resultado 244.197 procesos de contratación con convocatoria (estos datos se pueden verificar a través de la pestaña de estadísticas que ofrece el Sicoes, consúltelo).Respecto a los 54.630 procesos de contratación directa, dejar el dato en bruto es irresponsable ya que implica mezclar papas con manzanas, esto debido a que no se precisa en la publicación de Página Siete que un gran porcentaje de dichas contrataciones no pueden ser convocadas o resultaría un absurdo hacerlo, esto debido a las condiciones económicas, técnicas o de mercado y para “muestra basta un botón”: la contratación directa de bienes con tarifas reguladas por el Estado (la gasolina vale lo mismo en La Paz como en Santa Cruz y la calidad es estándar), la contratación de servicios básicos (hay una sola empresa de electricidad o de agua potable por ciudad) o la contratación de artistas para eventos conmemorativos (ya se imaginará uno evaluar a los kjarkas o Kala Marca para que sean contratados por licitación) son ejemplos claros de que no todo se puede hacer mediante licitación y como estos casos existen 12 causales de contratación directa que conforman los 54.630 procesos reportados. Finalmente se ataca a las contrataciones directas realizadas con norma específica que estarían al margen del Decreto Supremo N° 0181; sin embargo, no se toma en cuenta el incremento de la inversión pública que, como nunca en la historia del país, asciende a la suma de 4.892 millones de dólares el año 2015 (el año 2005 la inversión pública nacional sólo alcanzó la suma de 629 millones de dólares), factor que impulsó al Gobierno a buscar los mecanismos que aceleren ejecución de la inversión evitando la burocracia que, al final, resulta en el perjuicio de la población mediante obras o servicios con entregas retrasadas o inconclusas, debido al burocrático cumplimiento de procesos y procedimientos.Se debe dejar de satanizar a las contrataciones directas, ya que, más allá del cumplimiento de objetivos, procedimientos y procesos, lo importante para la gestión pública es el cumplimiento de resultados de impacto, mismos que han sobrado en la actual gestión de gobierno.

*es abogado


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