Las personas ciegas ven y sienten
En Bolivia no se cuenta con un censo específico de personas con discapacidad, peor aún de personas ciegas. El Instituto Boliviano de la Ceguera cuenta registró 5.017 personas ciegas, este registro se lo va actualizando cada año para el cobro del bono al que tienen derecho según norma....
En Bolivia no se cuenta con un censo específico de personas con discapacidad, peor aún de personas ciegas. El Instituto Boliviano de la Ceguera cuenta registró 5.017 personas ciegas, este registro se lo va actualizando cada año para el cobro del bono al que tienen derecho según norma. Parecería no ser una cifra importante para el Estado y la sociedad. Pero las personas ciegas son seres humanos, sujetos de derechos, y no objetos, que ven y sienten. La Ley general para las personas con discapacidad, del 2 de marzo de 2012, define a las personas con discapacidad visual: a todas las personas con deficiencias anatómicas y/o funcionales, causantes de la ceguera y baja visión.El trabajar y convivir con personas ciegas fue tan inmensamente valioso que quiero compartir, en el afán de que todos y todas podamos construir una sociedad más justa y equitativa, comprender que una persona ciega ve y siente aporta enormemente en el cambio de actitud, refuerzo de principios y valores de cada ser humano.Una persona ciega siente con el corazón más limpio y sincero y ve con el alma más noble y pura, ve y siente desde que tiene uso de razón, su primera mirada y sus sentimientos nacen en el núcleo familiar, ve y siente cómo, en la mayoría de los casos, es rechazada, ocultada, discriminada, por los seres que más quiere y los más cercanos como son sus progenitores, los que se avergüenzan y piensan o están pendientes del que dirán de la sociedad culturalmente discriminatoria que solo ve a las personas ciegas como un estorbo, como algo malo. Éste es el escenario donde las personas ciegas ven y sienten la vulneración constante a sus derechos como personas, pero prefieren callar y aceptar que eso es normal, otro escenario que las personas ciegas ven, es la escasa posibilidad que tienen de acceder a la educación formal o a un centro de rehabilitación. Sienten que son aisladas, marginadas, discriminadas por su entorno, No se generan políticas públicas para transversalizar un enfoque de educación inclusiva.Otra de las grandes limitantes que ven y sienten las personas ciegas es el acceso a transitar o tener una ruta que les permita movilizarse y que coadyuve a su independencia y autonomía personal, al contrario se encuentra con limitaciones arquitectónicas como las escaleras. La mayoría de los edificios, instituciones públicas y privadas, no cuentan con rampas, las barreras urbanísticas que tienen que ver con los espacios públicos como parques plazuelas, las calles y en las aceras totalmente inadecuadas para que una persona ciega pueda desplazarse, lo que conlleva a que una persona ciega se quede en el encierro y olvido.A su vez también ven y sienten que es mínima la posibilidad de encontrar una fuente laboral, pese a que se establece que instituciones del sector público cuenten con, al menos el 4 por ciento de personas con discapacidad entre sus funcionarios, muchas no lo cumplen y creen que las personas ciegan no pueden hacerlo, no tienen oportunidades y si las tienen son escasas, pese a ser en muchos casos profesionales o haberse capacitado en una rama técnica.A la medida que van transitando las etapas de la vida, las personas ciegas, sienten querer formar una familia, pero son coartadas por el núcleo familiar y la sociedad, lo que conlleva a su soledad ahogando ese amor inmenso que tienen para dar.Así transcurre su vida, en muchos casos sin esperanzas e ilusiones. Pese a haber un avance significativo en normas de protección a las personas con discapacidad más allá de lo formal y el reconocimiento por la ley superior de nuestro ordenamiento jurídico nacional, sigue latente la vulneración de sus derechos y se acentúa más en las personas ciegas que para la sociedad son invisibilizadas, discriminadas abiertamente, siendo ésta una constante permanente que atraviesan en todas las etapas de su vida. Para cambiar esta realidad y que las personas ciegas vean y sientan que tienen una vida digna y son felices, es importante reconocer que son parte de este Estado Plurinacional, que cuentan con un entorno protector donde la familia y la sociedad son actores principales en la defensa y protección de sus derechos. Es hora de que cambiemos de actitud, dejemos de lado las barreras culturales, sociales, etc. Es hora de que tomemos conciencia y nos preocupemos en educar de manera diferente, formando personas más humanas, para disminuir las grandes brechas y construir una sociedad más justa y equitativa para todos y todas.


