Un acto de justicia

A 35 años, seis meses y 14 días de la violenta muerte del líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz, uno de sus asesinos, el ex suboficial del Ejército Felipe Froilán Molina Bustamante, alias “El Killer”, este domingo fue detenido en su escondite de la zona Cota Cota de la ciudad de La...

A 35 años, seis meses y 14 días de la violenta muerte del líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz, uno de sus asesinos, el ex suboficial del Ejército Felipe Froilán Molina Bustamante, alias “El Killer”, este domingo fue detenido en su escondite de la zona Cota Cota de la ciudad de La Paz y a las 21.30 de este lunes fue internado en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro.El 29 de octubre del 2010, el Tribunal Supremo de Justicia condenó a 30 años de prisión y sin derecho a indulto a “El Killer” y a otros dos paramilitares por el crimen de Quiroga Santa Cruz cometido durante la asonada que el 17 de julio de 1980 instaló en el poder a una narco dictadura que encabezaron Luis García Meza y Luis Arce Gómez, hoy presos en el penal de Chonchocoro.El operativo policial que se desarrolló entre las 15.30 y las 17.30 del último domingo y en el que participaron 80 agentes, cercó y detuvo a “El Killer” en su guarida ubicada en un domicilio de la zona Sur de la ciudad sede de gobierno.Desde la desaparición de Quiroga Santa Cruz las autoridades establecieron varias hipótesis para determinar la autoría intelectual del asesinato y hallar los restos del malogrado dirigente político que procuró enjuiciar en el Congreso Nacional a la dictadura del general Hugo Banzer (1971-1978).Varias personas vinculadas a la muerte de líder socialista aún se encuentran prófugas, entre ellas estaba “El Killer”, quien, durante el proceso legal en su contra –que duró ocho años– fue identificado como uno de los autores del crimen.En ese marco, la Policía Boliviana, mediante sus unidades especiales y tareas de Inteligencia, ubicó un domicilio en la calle 35 de Cota Cota, lugar en el que se refugiaba Molina Bustamante protegido por sus familiares. Después de las tareas de rastrillaje, los agentes policiales hallaron el escondrijo de “El Killer” en el tumbado del inmueble, donde protegido por una pared falsa y doble fondo se encontraba oculto.Según el ministro de Gobierno, Carlos Romero, la casa donde fue capturado el paramilitar –además de su esposa, sus hijas y una trabajadora del hogar, acusadas por complicidad y encubrimiento– contaba con una baranda alta e instaladas cámaras de vigilancia y un mirador en el frontis.Es decir, la vivienda donde se escondía el prófugo había sido acondicionada para ocultar a una persona y vigilar desde su interior a toda persona que se acercaba a la misma.Molina Bustamante, uno de los asesinos de Quiroga Santa Cruz, fue internado en la cárcel de Chonchocoro, en donde se encuentra desde 1995 el ex dictador García Meza, y desde el 2009 el ex ministro del Interior, Arce Gómez.El 17 de julio de 1980, un alzamiento militar en Trinidad en contra del gobierno democrático de entonces precedió a la toma del centro de La Paz por tanques y comandos paramilitares, mientras los jefes golpistas obligaban a la entonces presidenta Lidia Gueiler a renunciar a su mandato.A bordo de ambulancias de la Caja Nacional de Seguridad Social, los paramilitares asaltaron la sede de la COB, donde se reunían los miembros del Consejo Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), y las dos primeras víctimas mortales fueron el minero Gualberto Vega Yapura y el diputado Carlos Flores Bedregal.En tanto que Quiroga Santa Cruz; el dirigente de la COB, Simón Reyes, y la activista de derechos humanos, Gladys de Solón Romero, resultaron heridos. Quiroga fue luego torturado y ejecutado, y su cuerpo engrosaría la lista de 134 desaparecidos durante las dictaduras militares que asolaron Bolivia entre 1964 y 1982.Según el Observatorio de Derechos Humanos, 2.258 personas fueron víctimas directas de la dictadura garciamezista (1.873 varones y 385 mujeres) y 41 fueron asesinadas, entre ellas ocho dirigentes del MIR acribillados por paramilitares el 15 de enero de 1981 en una casa ubicada en la calle Harrington del barrio de Sopocachi de La Paz. La única sobreviviente fue Gloria Ardaya.En ese contexto, la captura de “El Killer” no es una revancha de la democracia contra los represores y violadores de los derechos humanos, es un acto de justicia para cientos de víctimas de las dictaduras militares, pero también es una puerta que se abre para encontrar los restos del líder socialista desaparecido desde el 17 de julio de 1980.


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