Castro en Europa

En una declaración a la prensa junto al líder cubano y tras haberse reunido con él en el Palacio del Elíseo, Hollande consideró que pese a los “progresos” realizados por Estados Unidos, todavía queda por “eliminar” el bloqueo. “Obama, que ha hecho numerosos gestos, debe, como él...

En una declaración a la prensa junto al líder cubano y tras haberse reunido con él en el Palacio del Elíseo, Hollande consideró que pese a los “progresos” realizados por Estados Unidos, todavía queda por “eliminar” el bloqueo. “Obama, que ha hecho numerosos gestos, debe, como él mismo ha dicho, ir hasta el final y permitir que este vestigio de la Guerra Fría termine”, dijo Hollande, citado por la agencia Efe.El 27 de octubre de 2015, durante el septuagésimo periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 191 países se expresaron una vez más en contra del bloqueo de Estados Unidos a Cuba; sólo Washington e Israel votaron a favor y no hubo abstenciones.La visita de Castro es la primera al viejo continente tras la reanudación de sus relaciones diplomáticas con la Casa Blanca y cuando está en marcha el proceso de normalización de las mismas con la Unión Europea. También es el primer viaje oficial de un mandatario cubano a Europa desde que en 1995 lo hiciera el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro. En 2006 Raúl reemplazó a su hermano como Primer Secretario del Partido Comunista y Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de Cuba.No obstante que la actual visita de Raúl a Francia responde a la que hizo Hollande a Cuba en mayo de 2015, su presencia expuso un país que reclama un papel más trascendente en el ámbito internacional desde el deshielo de sus relaciones bilaterales con Washington en julio de 2015.Francia era el principal acreedor de Cuba hasta que en diciembre de 2015 París fue el arquitecto de un acuerdo sobre la deuda cubana con sus acreedores del Club de París. Según un reporte de la agencia AFP, la isla logró que le condonaran 8.500 millones de dólares (unos 4.00 millones por parte de Francia), lo que debería desbloquear su acceso a los mercados financieros, mientras espera el fin del embargo impuesto en 1962, condenado durante varios años por Francia y cuya anulación está bloqueado por el Congreso estadounidense controlado por los republicanos.En ese contexto, la visita parisina del gobierno socialista cubano es la ocasión perfecta de presentar al mundo su nuevo rostro, ya vislumbrado por las frecuentes delegaciones occidentales que desfilaron por La Habana en los últimos meses.“Pienso que esta visita es importante para la imagen de Cuba (...), le ofrece indiscutiblemente un realce internacional”, explicó Eduardo Perera, de la Universidad de La Habana, mientras Francia pretende reforzar la presencia de sus empresas en una Cuba que se abre poco a poco a la economía de mercado.Es que Cuba se encuentra inmersa en un proceso de actualización de su economía y para ello el 29 de marzo de 2014 aprobó la nueva Ley de Inversión Extranjera, los planes de unificación monetaria y proyectos emblemáticos como la Zona Especial de Desarrollo Mariel. Y ante los desafíos que enfrenta Cuba para alcanzar el desarrollo sostenible, la Ley 118 abre la isla al financiamiento externo, tecnologías, nuevos mercados, insertar productos y servicios cubanos en las cadenas internacionales de valor, y generar otros efectos positivos en su industria doméstica, contribuyendo así a su crecimiento económico.A esto se suma el reconocimiento explícito del Estado isleño como operador comercial, luego de que Washington autorizara que éste y no sólo los privados pueden adquirir productos en Estados Unidos, lo que desnuda un giro de la política estadounidense que hasta ahora había hecho énfasis en un intercambio comercial con particulares.Sin embargo, el mayor obstáculo para el pleno restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos sigue siendo el arbitrario como inhumano bloqueo económico, cuyas pérdidas para Cuba hasta 2014, según la ONU, se estima en 117 mil millones de dólares.Es en ese contexto que la visita de Raúl Castro a Francia es trascendente, porque fortalece la defensa de la dignidad, de la soberanía y de la autodeterminación de los pueblos.


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