Los rayos ultravioleta
Un reciente informe de la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire Regional desveló el martes que durante la última semana el Índice de la Radiación Ultravioleta (IUV) llegó a un nivel crítico en la ciudad de Cochabamba.“En estos últimos días hemos registrado valores de intensidad de...
Un reciente informe de la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire Regional desveló el martes que durante la última semana el Índice de la Radiación Ultravioleta (IUV) llegó a un nivel crítico en la ciudad de Cochabamba.“En estos últimos días hemos registrado valores de intensidad de rayos ultravioleta por encima de lo recomendado y entonces estamos en una situación crítica”, aseguró el responsable de esa red, Alain Terán. La medición determinó que la intensidad del IUV llegó a 11 por encima de una escala de radiación de 1 a 10 niveles establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).Los rayos ultravioletas son radiaciones electromagnéticas de la misma naturaleza que la luz proveniente del Sol, pero cuya longitud de onda es más corta que la de la luz visible. La exposición a esa radiación es el principal factor de riesgo para la aparición de la mayoría de los cánceres de piel que afectan a los seres humanos.Si la luz solar es la fuente principal de la radiación ultravioleta, las lámparas y las camas bronceadoras también son fuentes de ese tipo de radiación dañina; por lo que las personas que se exponen mucho al Sol o a las camas solares tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de piel.Aun cuando los rayos ultravioleta constituyen sólo una pequeña porción de los rayos solares que llegan a la superficie de la Tierra, son la causa principal de los efectos perniciosos del sol en la piel, ya que dañan el ADN de las células de la piel. Es decir, los cánceres de la piel comienzan cuando ese daño afecta el ADN de los genes que controlan el crecimiento de las células de la piel.Además, la potencia de los rayos ultravioleta que llega al suelo depende de un número de factores: los más dañinos son los que caen entre las 10.00 y las 16.00, en los meses de primavera y verano, en regiones más próximas a la línea del Ecuador y en las tierras altas como los valles y el altiplano boliviano.Y como si ello fuera poco, un día nublado no siempre disminuye la fuerza dañina de los rayos ultravioleta, ya que a veces una formación nubosa bloquea algunos rayos ultravioleta del Sol y reduce sus efectos peligrosos, pero otro tipo de nubes pueden reflejar esos rayos y aumentar la exposición de la piel a sus efectos dañinos. Es decir, los rayos ultravioleta no sólo pueden atravesar las nubes incluso en un día nublado, sino rebotar en superficies como el agua, arena, nieve, asfalto o la hierba, lo que conlleva a un incremento de la exposición de la piel a sus efectos nocivos.Es que el peligroso incremento de los rayos ultravioleta está relacionado al efecto invernadero causado por la contaminación ambiental y el deterioro de la capa de ozono producido por la actividad humana.Datos del Ministerio de Salud estiman que cada año en Bolivia se diagnostican un promedio de 918 casos nuevos de cáncer de piel, aunque solo el 18% pueden presentar melanomas malignos que comprometen la vida del paciente.Por lo demás, los casos de cáncer de piel se incrementaron en los últimos años de manera alarmante en el país y se ubican en el tercer lugar de esas patologías. De 100 nuevos casos de cáncer, nueve son de piel.Un artículo de julio de 2015 de la revista Frontiers in Environmental Science desvela que un equipo científico ha medido en los Andes bolivianos los niveles más altos de radiación ultravioleta registrados en la superficie de la Tierra. En ese contexto, es altamente preocupante el informe de la Red de Monitoreo de Cochabamba que sitúa a las radiaciones ultravioleta por encima de lo permitido por la OMS en zonas situadas por encima de los 2.600 metros sobre el nivel del mar.Y no obstante que la mayoría de los cánceres de piel aparecen después de los 50 años, el daño que provoca el Sol en la piel comienza mucho antes, por lo que las medidas de protección para prevenirlos deben ser asumidas desde la niñez. Entre las medidas preventivas es vital cubrir la piel con bloqueador solar, no exponerse demasiado al Sol, usar sombrero de ala ancha, camisas con manga larga, lentes que bloqueen los rayos ultravioleta y hacer un chequeo médico mensual de la salud de su piel. Sólo así evitaremos sufrir una patología que puede ser prevenida.


