Niños obesos
El último informe presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la ciudad de Ginebra (Suiza) señala que al menos 41 millones de niños menores de 5 años son obsesos en el mundo y que las cifras sobre el sobrepeso de las personas crecen con mayor rapidez en países en desarrollo...
El último informe presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la ciudad de Ginebra (Suiza) señala que al menos 41 millones de niños menores de 5 años son obsesos en el mundo y que las cifras sobre el sobrepeso de las personas crecen con mayor rapidez en países en desarrollo como Bolivia.Los datos con los que cuenta la OMS muestran que la prevalencia del sobrepeso en los niños menores de 5 años ha aumentado entre 1990 y 2014, del 4,8% (31 millones) al 6,1% (41 millones), aunque este porcentaje es mucho más preocupante en Bolivia.Según la ministra boliviana de Salud, Ariana Campero, el 50% de las mujeres en edad fértil presenta obesidad, el 8,5% de los niños menores de cinco años es obeso y que 84.701 bolivianos fueron diagnosticados con diabetes tipo 2 durante 2014.En ese sentido, la OMS expresó su preocupación por la enorme cantidad de niños pequeños que sufren sobrepeso, ya que la obesidad entre niños ha alcanzado niveles “alarmantes”, y se ha convertido en una “pesadilla explosiva” en los países en desarrollo, indicó esa organización, citada por la agencia Efe.La obesidad es una enfermedad crónica y se caracteriza por un incremento anormal del peso debido a la acumulación excesiva de grasa corporal, como resultado de un desbalance entre el consumo y el gasto de energía.En la infancia el sobrepeso tiene graves consecuencias, tanto para la salud psíquica como física del niño, ya que los niños obesos sufren constante discriminación, la que se traduce en trastornos de conducta, angustia, depresión, tendencia a la baja autoestima, aislamiento e inseguridad.La obesidad en niños también puede causar varias enfermedades del corazón y la diabetes, y puede contribuir a depresiones y bajo rendimiento escolar, según la OMS.Asimismo, los niños con obesidad tienen muchas más probabilidades de seguir siendo obesos cuando sean adultos y de sufrir enfermedades crónicas como la arterioesclerosis y la diabetes, por lo que la tendencia actual de sobrepeso tiene “el potencial de negar muchos de los beneficios a la salud que han contribuido a aumentar la esperanza de vida”.Las causas que explican la obesidad infantil son factores biológicos, un acceso inadecuado a la comida sana, una menor actividad física en las escuelas, la desregulación del mercado de alimentos grasos y la proliferación de negocios que ofrecen comida chatarra.Si por lo general la obesidad infantil está asociada al consumo de alimentos hipercalóricos de bajo valor nutricional, pero con altísimos niveles de grasas, sal y azúcares y a la ausencia de actividad física; los cambios en el estilo y la calidad de vida han ocasionado el desarrollo de patologías como la obesidad y la diabetes.“La obesidad infantil muchas veces es subestimada como un problema de salud pública, donde culturalmente un niño con sobrepeso es considerado un niño sano”, señalan expertos de la OMS.Entonces, ¿qué acciones corresponde asumir para bajar el alto índice de niños obesos en Bolivia y que se sitúa por encima del promedio mundial?Lo primero es que el niño comprenda que la restricción de ciertas comidas es para su bienestar y por eso debe ingerir alimentos sanos y nutritivos como los cereales, lácteos, frutas, verduras y carnes en adecuadas porciones, en lugar de comida chatarra, frituras, golosinas, refrescos azucarados y bebidas colas.En ese marco, todos los miembros de la familia deberán comer comida sana, no solo el niño con sobrepeso, y usar métodos de cocción que no sean frituras ni rebosados, es decir, cocer los alimentos al horno, a la plancha, hervidos, al vapor y a la parrilla.El papá y la mamá deben estimular los paseos, caminatas, manejar bicicleta, llevar a sus hijos al parque para que puedan jugar al aire libre, subir escaleras, patinar o simplemente apuntarlos a algún deporte que sea del agrado del niño o de la niña y que disfrute del mismo.Además, necesitan al menos una hora diaria de ejercicios, más una hora de juegos físicos y restringir a media hora su acceso a los videojuegos. Sólo así tendremos posibilidades ciertas de vencer a la obesidad infantil y cuidar de que nuestros hijos crezcan sanos y fuertes. ¿No les parece?


