La fórmula del terror y el agua tarijeña

Alarmantes noticias sobre el clima tanto locales, nacionales como mundiales marcaron la agenda noticiosa de estos días. Para empezar la autoridad climática estadounidense y la NASA reportaron que 2015 fue el año más caluroso de la historia. No sólo eso, sino que nunca la diferencia con el...

Alarmantes noticias sobre el clima tanto locales, nacionales como mundiales marcaron la agenda noticiosa de estos días. Para empezar la autoridad climática estadounidense y la NASA reportaron que 2015 fue el año más caluroso de la historia. No sólo eso, sino que nunca la diferencia con el récord anterior había sido tan alta. Y, para variar, ese récord se produjo en 2014. Es decir, que el planeta anda aceleradamente afiebrado.Y más allá de lo que nos dicen las noticias, como para hacer temer la llegada de más calor, el país soportó altas temperaturas. Hubo récords históricos en tres ciudades benianas con entre 37 y 39 grados. Tarija ya suma varios días seguidos con topes que superan los 30 grados centígrados, Santa Cruz superó los 37 varios días. En La Paz y Oruro hubo sol inusual (hasta 25 grados) y, si bien temperaturas agradables, altos índices de radiación solar.Las alarmas empezaron a sonar por el factor agua. Mientras el dolor de la muerte del lago Poopó (el segundo más grande del país) no pasa, surgieron noticias sobre otras bajas de caudales. Se han lanzado ya alertas sobre las lagunas del Salar de Uyuni, y acá en Tarija sobre las de la zona alta. Un último reporte de la unidad de pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) comparó este enero frente al de 2015. La evaluación señala que se han registrado temperaturas por encima de lo normal. “(Los promedios) llegaron hasta 42 grados en el Chaco y a 36 en el Oriente. Lo normal es que en ésta última se quede en 32 grados”, indicó la jefa de la unidad de pronósticos de Senamhi, Marisol Portugal. El presidente Evo Morales informó el viernes que posiblemente su gobierno tenga que enfrentar una “tremenda sequía” como consecuencia del fenómeno de El Niño. Adelantó que los ministerios de Planificación, Economía y Defensa Civil coordinan un plan junto a las gobernaciones.Morales dijo que después de viajar por varios lugares del altiplano, en los últimos días, siente que “va haber tremenda sequía” y que “ojalá la lluvia esté atrasada y llegue en febrero o marzo” para evitar esta situación.En Tarija las autoridades también anunciaron que tomarán medidas contra los problemas de escasez de agua. Por ejemplo, en el Municipio de Yunchará informaron que invertirán cerca  de 5 millones de bolivianos para salvar las lagunas y reservorios de agua. Detallaron un plan de canalización y siembra de árboles en el entorno de las fuentes acuíferas. Vale la pena destacar estos anuncios iniciales y otros similares que surgieron desde otros niveles de gobierno. Sin embargo, lo más importante será que se articule una vasta y notoriamente efectiva política departamental y nacional relacionada al agua.En Tarija ya en años previos a estos tiempos de alarma hubo problemas casi generalizados para la provisión de este elemento vital. Una crisis mayor de lo normal podría resultar catastrófica. No vaya a ser que en el tema del agua lleguemos a la fórmula del terror: el fenómeno del Niño más el cambio climático, la falta de previsión de las autoridades y los crónicos problemas en Cosalt.


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