Juicio a Carlos Mesa
La advertencia de un juicio de responsabilidades en contra del ex mandatario y vocero de la demanda marítima boliviana, Carlos Mesa, desveló no sólo la deficiente coordinación entre los ministros del presidente Evo Morales, sino que desnudó posiciones que horadan oficiosamente la férrea...
La advertencia de un juicio de responsabilidades en contra del ex mandatario y vocero de la demanda marítima boliviana, Carlos Mesa, desveló no sólo la deficiente coordinación entre los ministros del presidente Evo Morales, sino que desnudó posiciones que horadan oficiosamente la férrea unidad nacional en torno a la demanda boliviana de retornar al mar.No otra cosa significa que el ministro de Gobierno, Carlos Romero, haya desautorizado en nombre del Gobierno Nacional a su colega de Trabajo, Gonzalo Trigoso, respecto de un posible juicio de responsabilidades en contra Mesa por los luctuosos sucesos del 15 de enero de 2003 durante el segundo gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.Ese día, cientos de jubilados que bloqueaban la carretera La Paz-Oruro fueron interceptados por las fuerzas del orden y subidos por la fuerza a buses para trasladarlos a su lugar de origen.No obstante, uno de los buses que se dirigía hacia Oruro chocó frontalmente con otro que iba en sentido contrario dejando un saldo trágico de 11 personas muertas, entre ellas seis jubilados, y 57 heridas.“En absoluto, no hay ninguna decisión política que se haya considerado en el Gobierno, en el gabinete ni en ninguna instancia para entablar un juicio de responsabilidades al ex presidente Carlos Mesa”, aseguró Romero en rueda de prensa.“El ministro de Trabajo ha emitido una opinión que respetamos, pero es una opinión personal entorno a un hecho específico. Como Gobierno Nacional está absolutamente descartada cualquier posibilidad de iniciar un juicio contra el señor Mesa”, insistió.El titular de Trabajo había señalado a Mesa como presunto responsable de la muerte de las 11 víctimas de ese accidente de tránsito y puso en duda la versión de Mesa sobre ese luctuoso hecho. “Abramos un juicio de responsabilidades. Él era Presidente (interino) en aquel entonces, le corresponde un juicio de responsabilidades”.En esos términos Trigoso replicó el contenido de una carta que Mesa le envió y en la que afirma que instruyó que el bloqueo carretero de hace 12 años “fuera levantado mediante una acción pacífica de la Policía” y criticó que en el Ministerio de Trabajo se tergiversen los hechos para “dañar sin escrúpulo alguno la honra de una persona”.Según el ex Presidente, tras una larga reunión con el entonces secretario Ejecutivo de la Federación de Jubilados, Wenceslao Argandoña, se llegó a un acuerdo que resolvió “en completa paz” el problema de pensiones que reclamaban los rentistas. Y ante la posición oficial del Gobierno, Mesa expresó su satisfacción, “porque me había sorprendido la afirmación del ministro de Trabajo que decía que deberían hacerme un juicio de responsabilidades”.El origen del enfrentamiento mediático entre el titular de Trabajo y el vocero de la demanda marítima fueron las discrepancias alimentadas por Mesa respecto de una presunta deuda política del presidente Morales con Sánchez de Lozada.En declaraciones que fueron rechazadas por el Gobierno, Mesa dijo que Evo Morales le debe a Goni “mucho más de lo que él mismo se atreve a reconocer”, ya que las medidas que tomó entre 1993 y 1997 en participación social, educación y tierras sirvieron de base para la refundación del país en el “Estado Plurinacional” en 2009.Sea como fuere, lo cierto es que la pluralidad y la disidencia política constituyen los fundamentos de una democracia que protege derechos humanos como la libertad de expresión, la igualdad ante la ley y la participación plena en la vida política, económica, social y cultural de todas y todos los bolivianos.Es que las sociedades democráticas respetan valores como la tolerancia, la colaboración y el compromiso. En palabras de Mahatma Gandhi, “la intolerancia es, en sí misma, una forma de violencia y un obstáculo para el desarrollo de un espíritu verdaderamente democrático”. En ese contexto, ¿fue necesaria tanta polémica entre Trigoso y Mesa, que llegó a la advertencia de procesar al vocero de la demanda marítima en un juicio de responsabilidades y la desautorización oficial del ministro de marras, en momentos en los que Bolivia libra con Chile la batalla diplomática más trascendental de su historia para retornar al océano Pacífico? Creemos firmemente que no.


