¿Qué se sembró con el gas? Naranjas

En medio de una angustiante “sequía” industrial desde hace aproximadamente un semestre Tarija aguarda la inauguración de un sonado proyecto: la Planta Procesadora de Cítricos de Bermejo.Se la ha anunciado como la mayor alternativa frente a la tradicional producción de azúcar que entró...

En medio de una angustiante “sequía” industrial desde hace aproximadamente un semestre Tarija aguarda la inauguración de un sonado proyecto: la Planta Procesadora de Cítricos de Bermejo.Se la ha anunciado como la mayor alternativa frente a la tradicional producción de azúcar que entró en escandalosa crisis en los últimos años. La construcción de esta factoría ha tenido el respetable presupuesto de 77 millones de bolivianos.Paulatinamente fueron llegando entre 2013 y 2014 complejos equipos destinados a los procesos industriales que se desarrollarán. Unos regularán el manejo de la fruta fresca, otros aplicarán sistemas de evaporación y concentrado de los jugos, aceites y esencias. El proyecto también incluye una sección de modernos equipos de empaque. Regularmente arribaron a Bermejo especialistas argentinos para supervisar los avances de la instalación de la planta.Uno de los aspectos más importantes del proyecto constituye el haber involucrado a cientos de productores campesinos en la producción de la materia prima. Alrededor de 200 mil plantines de naranja y limón fueron distribuidos de manera gratuita en al menos cinco comunidades. Las plantaciones abarcarán cerca de 800 hectáreas.Originalmente se anunció su estreno para mediados de 2015. Pese al retraso, a fines del pasado año ya se realizaron las primeras pruebas y fueron calificadas como exitosas. Por ello, la expectativa para este 2016 resulta creciente, y se da por descontado su estreno.En ese escenario, pesa una gran responsabilidad para la Subgobernación de Bermejo que ha impulsado esta industria. Su ejecutivo, Never Vega Salinas, ha mostrado un entusiasta optimismo en relación al proyecto. Seguramente, los estudios de factibilidad, las proyecciones de los mercados que tendrá la producción garantizan una exitosa irrupción en este delicado rubro. Y a la espera de un venturoso estreno se hallan, sin duda, todos los tarijeños.El caso vuelve a recordar la paradoja del mendigo sentado sobre una silla de oro que afecta a Bolivia en general y a Tarija en particular. Basta tan sólo pensar en el extraordinario potencial que exhibe la propia zona de Bermejo. Fértil como ella sola, colmada de agua, sobrepuesta a reservorios de hidrocarburos, ubicada en plena frontera. Es decir, riqueza por donde se la mire. Pero, paradójicamente, vive desde hace décadas bajo el molde de la monoproducción azucarera y la caótica cuanto turbia dinámica del comercio, básicamente ilegal.No sólo ello, vive atormentada por cortes de energía eléctrica y agua, un crítico manejo del aseo urbano y un pobre alcantarillado. ¿Cómo puede ser posible semejante paradoja?Por todo ello, auguremos que la Planta Procesadora de Cítricos marque una nueva etapa económica para esa región y resulte un ejemplo departamental. Con todo resultará (esperemos que así sea) casi un consuelo para la ridícula “siembra del gas” de la que tanto se habló durante una década. Con el gas apenas “se sembró” algo de naranjas y limones. Esperemos frutos, jugos, dulces.  Que en temas de desarrollo ahora ya es tarde para lamentos, ahora toca crecer a plan de voluntad, ingenio y sin bonanza.


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