Muerte en los cuarteles

En las últimas tres semanas, dos jóvenes que prestaban el servicio militar obligatorio perdieron la vida en circunstancias todavía no esclarecidas por las autoridades jurisdiccionales, pero desataron versiones contrapuestas entre el Defensor del Pueblo, Rolando Villena, y el ministro de...

En las últimas tres semanas, dos jóvenes que prestaban el servicio militar obligatorio perdieron la vida en circunstancias todavía no esclarecidas por las autoridades jurisdiccionales, pero desataron versiones contrapuestas entre el Defensor del Pueblo, Rolando Villena, y el ministro de Defensa, Reymi Ferreira.Villena señaló que el deceso de los conscriptos Fernando Villasante y Fernando Yujra presuntamente confirmaría la falta de previsión para evitar la muerte de jóvenes en los cuarteles y denunció una supuesta intención de los jefes militares de evadir su responsabilidad en ambos casos como en otros.El Defensor del Pueblo hizo esas declaraciones al referirse al caso del conscripto Fernando Yujra, muerto el viernes 8 de enero en una unidad militar de Patacamaya (La Paz), y del marino Fernando Villasante, fallecido el 18 de diciembre de 2015 en Bermejo (Tarija).“No se puede admitir que las Fuerzas Armadas pretendan eludir su responsabilidad en este nuevo homicidio ocurrido dentro de un cuartel y que muestra de manera clara que no existe la voluntad para implementar mecanismos de seguridad, prevención, cuidado, vigilancia y protección que puedan resguardar la vida y la integridad de los jóvenes que realizan su servicio militar”, aseguró Villena, citado por la estatal ABI. De acuerdo con las versiones de ocho soldados que presenciaron el fallecimiento de Yujra, éste habría perdido la vida durante una pelea con el también conscripto Gumercindo S., quien fue puesto a disposición del Ministerio Público para ser investigado.En tanto que el deceso de Villasanta habría ocurrido luego que él y sus camaradas presumiblemente fueron sometidos a “ejercicios inhumanos” ataviados con vestimenta inadecuada para una región con altas temperaturas, cargando pesados implementos militares y la falta de descanso. Citado por el diario Página Siete, Roberto de la Cruz, miembro del Consejo Nacional de Defensa de los Derechos Constitucionales de Bolivia, dijo que el 16 de diciembre pasado, dos días antes de su muerte, Villasanta habría sido golpeado en la base naval de Bermejo. Sea como fuere, la versión del ministro Ferreira es absolutamente opuesta a la expresada por Villena y De la Cruz. El titular de Defensa atribuyó el fallecimiento de ambos jóvenes a lamentables accidentes y negó que ambas muertes hayan sido provocadas por algún tipo de abuso por parte de los oficiales superiores.“El caso del fallecimiento del conscripto Fernando Yujra se informó que fue a raíz de una práctica de boxeo que hubo entre camaradas de la misma escuadra, y uno de ellos (la víctima) resbaló y al caer impactó su cabeza contra la pared y murió, pese a la asistencia inmediata prestada”, remarcó Ferreira.En el caso del conscripto Villasante, el titular de Defensa señaló que su muerte también fue producto de un accidente. En ese contexto, pese a que en el Ministerio de Defensa se creó la Dirección General de Derechos Humanos e Interculturalidad para promover y coordinar la defensa de los derechos humanos, la inclusión social, la equidad de género, la igualdad de oportunidades, la transparencia y la interculturalidad en los cuarteles; los casos de violación de los derechos humanos todavía se mantienen. Según un reciente informe del Defensor del Pueblo, en 2012 su despacho recibió 96 denuncias sobre presuntas violaciones a los derechos humanos en los recintos militares, en 2013 subieron a 119 y en la gestión 2014 llegaron a 238 casos. Ahora bien, si los derechos humanos son principios universalmente aceptados, constitucionalmente reconocidos, jurídicamente garantizados y orientados a asegurar al ser humano su dignidad como persona en su dimensión individual, social, material y espiritual, es imprescindible que sean promovidos y respetados por todas y todos los bolivianos.Ya que sólo con la plena vigencia de los derechos humanos se garantizará la vigencia de la democracia, el respeto de los derechos y de las libertades individuales y colectivas, el pleno desarrollo social y se evitará todo tipo de abusos por parte del Estado.Es decir, si el Estado es el principal encargado de salvaguardar y resguardar los derechos humanos de la totalidad de las y los bolivianos y sin ningún tipo de discriminación, esa obligación también debe ser acatada por las Fuerzas Armadas. Que no quepa la menor duda.


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