Dos bonanzas y una ilusión colectiva
Ya corre el año 191 de esta maravillosa tierra que supo sobrevivir a un sinfín de acechanzas. Y los penúltimos han sido tiempos en los que literalmente la fortuna le sonrió a Bolivia, aunque ya el pasado 2015 optó por tomar seriedad y distancia. La gran incógnita radica en los responsables...
Ya corre el año 191 de esta maravillosa tierra que supo sobrevivir a un sinfín de acechanzas. Y los penúltimos han sido tiempos en los que literalmente la fortuna le sonrió a Bolivia, aunque ya el pasado 2015 optó por tomar seriedad y distancia. La gran incógnita radica en los responsables de administrar esa fortuna. ¿Habrán logrado llevar ese ocasional guiño favorable del destino a las siempre postradas grandes mayorías del país? Los resultados de esa gestión marcan tiempos en los que se podrá medir la respuesta exacta. Es como esperar angustiosamente que la historia de fatalidades recurrentes no se repita. Bolivia vivió hasta 2014 y parte de 2015 el periodo de mayor bonanza económica desde su creación. Experimentó un crecimiento económico sostenido durante casi 9 años. Las tasas de crecimiento de 2012 a 2014 años bordearon cifras que no habían sido alcanzadas hace prácticamente cuatro décadas.Esa fue una bonanza parecida, pero que duró sólo cuatro años, es decir, se duplicó y más la racha. La de los años 70, resultó una bonanza dilapidada escandalosa y corruptamente y que trajo a un país sobreendeudado 20 años de desgracias. Resulta aún relativamente difícil prever si lo que sembraron nuestros actuales gobernantes en su década de suerte derivará en un tiempo muy distinto. Pero hoy es la ilusión que todos.Como en los 70, mejoraron indicadores como la redistribución del ingreso, el freno de la inflación, la tasa de desempleo y el superávit fiscal. Aún este diciembre, el presidente Morales se jactaba de ser un ejemplo internacional. En los 70, Hugo Banzer también tuvo momentos de engreimiento cuando la economía de manera parecida le sonreía. Evo goza de una estabilidad política sin precedentes en la historia de la democracia y completará dentro de 18 días su décimo año de Gobierno. Digamos que esta consolidación en el poder llegó tras derrotar a la denominada “media luna” en 2009. Banzer, en la bonanza de los 70, también se consolidó en el poder tras derrotar durante sus primeros dos años cualquier tipo de oposición. Eso sí, aplicó un nivel macabro y criminal de represión. En aquella bonanza cuando llovieron petrodólares, ingresos altos gracias a los buenos precios de los minerales y créditos internacionales, Banzer lanzó bonos y créditos. “Bono Patriótico”, “Bono a los profesionales”, “Créditos a los productores agroindustriales”, etc. Sobra recordar que Evo también ha apostado por una serie de bonos y créditos. Ambos regímenes invirtieron también en la construcción de carreteras y la multiplicación de escenarios deportivos. En ambos casos no escasearon graves problemas de corrupción, retrasos y mala ejecución en ese tipo de obras. Y ambos igualmente se caracterizaron por no haber podido generar una economía de base ancha. Banzer siempre y Evo, hasta hoy, no pudieron romper la dependencia de las cotizaciones internacionales y la venta de materia prima, del extractivismo puro. Las actuales autoridades aseguran haber estructurado un dinámico mercado interno y sembrado las bases para la inversión privada y externa. Ahí queda cifrada la esperanza en días no tan malos, en relación a la catastrófica herencia Banzer. Para quiénes ya anden lanzando ayes y avemarías, habrá que aclararles que este texto sólo busca coincidencias entre dos momentos económicos semejantes. Sin duda, se podrá realizar un sinfín de diferencias entre ambos regímenes y mandatarios. Y auguremos que realmente las distancias entre Evo y Banzer resulten abismales cuando la historia vierta su veredicto.Pero huelgue hallar algunas similitudes más: Banzer, en la anterior bonanza boliviana celebró pomposamente el sesquicentenario de la fundación. Algunos acólitos, embebidos en la lluvia de dólares, aseguraban que se trataba de un Gobierno tan exitoso que también celebraría el año 2000. Evo ya se ha embarcado en la intención de festejar con especial pompa el 200 aniversario de la fundación de Bolivia, re- re- reelección mediante. La historia nos cuenta que Banzer, pese a su pésima y criminal administración, volvió a ser gobernante en el año 2000. No pocos ingenuos creían que los buenos ingresos de los 70 se debían a un buen Gobierno. Pero el 2000 no hubo celebración. La incapacidad de Banzer se puso de manifiesto en tiempos de crisis. Y entonces miles y miles de bolivianos iniciaron una rebelión social que tres años más tarde dio fin a una era política. ¿Cómo celebrará Evo el Bicentenario de Bolivia?


