Los lagos hermanos abuelos…

Los orureños antes teníamos una mar interior que llamaron Minchin. Algo de esa madre queda en los lagos Poopo y Uruuru, dos hermanos, dos abuelos, dos abuelas que acompañan nuestra vida, y hoy se dejan morir porque las aguas dulces que llegaban desde los nevados del norte, lago Titicaca y de...

Los orureños antes teníamos una mar interior que llamaron Minchin. Algo de esa madre queda en los lagos Poopo y Uruuru, dos hermanos, dos abuelos, dos abuelas que acompañan nuestra vida, y hoy se dejan morir porque las aguas dulces que llegaban desde los nevados del norte, lago Titicaca y de las otras vertientes en las décadas recientes y los siglos pasados, se cambiaron por metales pesados, echados por los yacimientos mineros como también basura desde la ciudad.Uno quisiera tener el poder de cambiar la contaminación de esos ríos y lagos, pero una pared  de papeles burocráticos ahoga el intento.  Quizá porque vivimos en una época compleja donde lo importante es tener dinero. Desde hace años se han gastado más de 15 millones de dólares en estudios y tecnocracia. Así, gracias a esa actitud, los hombres del agua de Wachtel serán los hombres de desierto de sal y sequía.Me pregunto: ¿cuánto sabemos de la historia de los lagos, de su flora y fauna? Un día favorablemente vi la foto de Gilberto Pawell a orillas del lago comiendo la totora. No sabía que para los urus era un alimento, solo pensaba en los barcos de totora. Por ello, cuán importante es un museo de las culturas para aprender y saber de los urus, aymaras y quechuas hablantes del lago donde el pejerrey es un habitante de hace décadas,  mientras los patos, qellwas, tarata, ispis, karachis, flamencos y otros están hace siglos, pero ahora en extinción. La mayoría de la gente estuvo indiferente, parece ser un don de nuestra capacidad humana de autoflajelarnos consumistamente, niños, jóvenes y viejos perdidos en los smartphone de cuarta generación.En el plano académico, existe un celo profesional local insensato. Unos presentan proyectos, otros critican, otros son insensibles, esto en un tema que merece conciencia colectiva. Por ello es necesario asumir la complementariedad de saberes y conocimientos. Pero no es así, los estudios sobre los lagos de Oruro pertenecen más a universidades de otros departamentos y países que a la nuestra. Sería bueno recordar que sólo se aprende y se crean conocimiento, teorías o filosofía con reflexión, paciencia, coherencia, humildad e irreverencia al proclamado fin de la historia y el colonialismo como hicieron Gandhi, Espinal, Galeano, Grass, Albó, Boff, etc.Antes, caminar en el atardecer por la orilla de los lagos o sus ríos-vertientes viendo barcazas lejanas entre hilos vibrantes de color plata y oro solazaban la mirada y el alma, inspiraban música, saber, felicidad, y ayudaban a pensar, a crear soluciones para la vida cotidiana.El pasajero poder académico, económico o político debiera tener más humildad con esta problemática. Sin embargo, toda la contaminación e indiferencia se justifica, en políticos, empresarios, académicos, comerciantes, en la mayoría de los casos, bajo el argumento  de que “Oruro vive de la minería, sin minería no hay Oruro”. Entre esos discursos, los beneficiarios finales, las transnacionales de la minería, ahora se lavan las manos porque ahora la contaminación la tercerizan a pequeñas empresas, cooperativistas y otros que tienen permiso para esconder su malas prácticas mineras. No está en su análisis que existirán trabajadores enfermos y migración. Tampoco piensan en otras formas de hacer minería sin cianuro o industria con medidas ecológicas. Otros repiten que es el calentamiento global. En todo caso, queda el camino de la complementariedad, donde el hombre es parte de la naturaleza no su explotador, no su dominador, en ese camino tenemos esperanza.En ese contexto, al parecer, los burócratas no tienen altura académica ni compromiso con el departamento para solucionar este tema del mar interior que nos ayuda a soñar el mar Pacífico.Desde la antropología, o desde el conocimiento de los viejos urus - aymaras se diría que estamos en un chulla thaqi, estamos en usuta sarnaqaña, esto es, estamos transitando el caminando sin salud, quizá para vivir el ahora lujoso – exhibicionista, pero para una existencia enferma, cuando la vida es vivir en complementariedad para una reciprocidad constante.En ese sentido es importe el diálogo y realizar un ritual o misa colectiva para pedir perdón a los lagos abuelos - abuelas por los años de contaminación y basura que hemos depositado en sus entrañas. Perdón con soluciones, si no ese daño lo pagaremos en el futuro, en las enfermedades de las familias que consumen peces contaminados, en la sequía y en la desaparición del encanto de los lagos. Quizá ese día nos inunde la tristeza, lloremos, oremos por lo perdido, por haber sido persistentemente indiferentes y vivir la economía de la copagira ( agua contaminada).Por ello, es importante iniciar una campaña de concienciación por las aguas limpias en los lagos y ríos, seminarios, conferencias, festival de música con una caminata por las orillas, a pie o en bicicleta en un feriado largo. Ahora es cuando se puede hacer algo, complementarnos con la naturaleza, con nuestros lagos y ríos. *Comunicador y ex diplomático


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