Lucha antidroga

Bolivia erradicó 11.025 hectáreas de coca ilegal y secuestró –sin violencia– más de 100 toneladas de cocaína y otras drogas ilícitas durante 2015, señala el informe presentado este martes en la localidad de Chimoré, en el trópico de Cochabamba, por el director del Comando...

Bolivia erradicó 11.025 hectáreas de coca ilegal y secuestró –sin violencia– más de 100 toneladas de cocaína y otras drogas ilícitas durante 2015, señala el informe presentado este martes en la localidad de Chimoré, en el trópico de Cochabamba, por el director del Comando Estratégico Operacional (CEO), Gonzalo Rodríguez.Mientras que del total de hectáreas de coca ilegal erradicadas, 2.725 corresponden a parques nacionales, del total de la droga decomisada, 20.6 toneladas fueron de cocaína y 83 toneladas de marihuana, y se incautaron 132 bienes e inmuebles provenientes del tráfico de sustancias ilícitas.La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) realizó 11.374 operativos de interdicción y aprehendió a 3.072 presuntos narcotraficantes, destruyó 72 laboratorios de cristalización de cocaína, 62 laboratorios de reciclaje, 3.907 pozas de maceración y fábricas de cocaína.“Operamos sin confrontación ni violencia en las tareas de erradicación de cultivos de coca, coadyuvando a impedir la proliferación de cocales, protegiendo la biodiversidad de estas regiones que son ricas en flora y fauna”, aseguró Rodríguez, citado por el portal digital de La Razón.“El monto afectado al narcotráfico es de aproximadamente 45 millones de dólares. Con estos operativos estamos dando un duro golpe a las organizaciones delincuenciales”, destacó, por su parte, el director de la FELCN, coronel Santiago Delgadillo.La información fue recibida con beneplácito por el presidente Evo Morales, quien asistió al acto. “Los datos de organismos internacionales demuestran que Bolivia es un ejemplo en la lucha contra el narcotráfico. (Quiero) expresar mis felicitaciones a nuestras instituciones como la Policía y las Fuerzas Armadas”, afirmó el Jefe de Estado.Entre enero y noviembre de 2015, el gobierno boliviano invirtió 100 millones de bolivianos (14.3 millones de dólares) para alimentar y transportar efectivos de la FELCN que se encargan de las tareas de interdicción, y del CEO que erradican los cultivos de coca excedentaria.Además, financió el suministro de combustibles para 1.500 vehículos terrestres y helicópteros, seguros, mantenimiento, adquisición de tecnología y algunos costos administrativos, sin el apoyo de Estados Unidos, principal mercado de la cocaína.Las relaciones entre Bolivia y la potencia tocaron fondo el 10 de septiembre de 2008, cuando el gobierno boliviano expulsó al entonces embajador Philip Goldberg, acusado de instigar un proceso sedicioso –calificado de separatista- y de intromisión en asuntos internos. Dos días más tarde, Washington echó al embajador boliviano Gustavo Guzmán.En noviembre de 2008, el presidente Morales suspendió las operaciones de la DEA y en mayo de 2013 de USAID, ambas agencias acusadas por presunta injerencia política. Además, también en mayo, Estados Unidos cerró su Oficina de Asuntos Antinarcóticos (NAS), luego de 40 años de presencia en tareas contra el narcotráfico.Tras la salida de la NAS, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, reveló entonces que la ayuda antidroga de Estados Unidos a Bolivia había bajado de 92 millones a 5 millones de dólares anuales durante el gobierno de Evo Morales, y destacó la nacionalización de la lucha contra el narcotráfico.Esta nacionalización representó para Bolivia una inversión de 1.293 millones de bolivianos (181,4 millones de dólares) y permitió cualificar las labores de interdicción y erradicación de cultivos de coca excedente, particularmente en el trópico de Cochabamba y los Yungas de La Paz.Además, mientras el gobierno de Estados Unidos reitera cada año que Bolivia no cumple con sus compromisos internacionales de lucha contra el narcotráfico, la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC) reconoce el esfuerzo boliviano en la lucha contra ese flagelo social.En ese contexto, Bolivia cierra este 2015 con la erradicación de 11.025 hectáreas de coca ilegal, 6.025 más de lo que manda la Ley 1008, norma que fija esa meta en 5.000 hectáreas.A diferencia del modelo antidroga de Estados Unidos que privilegia el uso de la fuerza con su secuela de muertos, heridos y violencia, y promueve soluciones militares a problemas sociales, Bolivia superó las metas previstas en la lucha contra el narcotráfico sin ejercer violencia, con respeto a los derechos humanos y las garantías constitucionales. Nobleza obliga.


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