Con licencia para matar
Al menos 353 tiroteos con un saldo de 462 muertos en lo que va de este 2015 parece que no son cifras estremecedoras para el Senado de Estados Unidos, porque este 4 de diciembre rechazó el incremento de las medidas de control para quienes adquieran armas, una negativa asumida un día después del...
Al menos 353 tiroteos con un saldo de 462 muertos en lo que va de este 2015 parece que no son cifras estremecedoras para el Senado de Estados Unidos, porque este 4 de diciembre rechazó el incremento de las medidas de control para quienes adquieran armas, una negativa asumida un día después del tiroteo en San Bernardino (California) que les costó la vida a 14 personas y graves heridas a 21.La prensa internacional informó que el mismo miércoles en que Syed Farook y su esposa Tashfeen Malik irrumpieron en un centro de ayuda a discapacitados de esa localidad californiana armados con fusiles de asalto y pistolas, también tuvo lugar otro tiroteo en la costa este, en la ciudad de Savannah, en el Estado de Georgia, en el que falleció una persona y otras tres resultaron heridas.Entre el 1 de enero de 2015, fecha en la que se produjo un tiroteo con cinco heridos en Memphis, en el Estado de Tennessee, y el 2 de diciembre, cuando tuvo lugar la matanza de San Bernardino, han transcurrido 336 días, incluidas ambas fechas, por lo que la media hasta ahora es de 1,05 tiroteos múltiples al día.En ese contexto, el presidente estadounidense Barack Obama ha abogado sin éxito por una reforma de la legislación sobre el derecho a tener armas, contemplado en la segunda enmienda a su Constitución adoptada en 1791. El pedido de Obama se ha topado con la firme oposición del Congreso, en la que una gran mayoría de legisladores republicanos, pero también algunos demócratas, rechazan la propuesta presidencial.Es que en la potencia del norte existe un poderosísimo actor que financia anualmente con millones de dólares a candidatos al Congreso y a grupos de presión en Washington para que ninguna propuesta orientada a restringir el acceso libre a todo tipo de armas haya prosperado. Este actor, con más de 5 millones de miembros, es la Asociación Nacional del Rifle (NRA) que asume como cuestión de vida, en realidad como cuestión de muerte, la plena vigencia de la segunda enmienda que en su versión aprobada por los Estados de la unión señala: “Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del pueblo a poseer y portar armas no será infringido”.Entre otras cosas, la poderosa asociación puntúa a los congresistas de acuerdo con su grado de simpatía u oposición al derecho a las armas, un ranking que los políticos tienen muy en cuenta y que, en algunas zonas del país, puede llegar a levantar o arruinar la campaña de un candidato. Además, mientras en Estados Unidos lucha contra el control de la venta de armas, se prepara para oponerse a un tratado de la ONU diseñado para restringir el flujo de armas a zonas de conflicto en el mundo.En los 353 tiroteos masivos que se han producido en Estados Unidos en lo que va de año, han muerto 462 personas y otras 1.314 han resultado heridas, pero estas cifras quedan pequeñas si se ponen en relación con el total de muertes causadas por armas de fuego anualmente en el país. Según datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, en 2013, el último año del que se tienen cifras, murieron en Estados Unidos 33.636 personas por disparos de armas de fuego, lo que deja de media más de 92 fallecidos al día. Y como si fuera poco, a nivel global la industria de la muerte de los 100 mayores fabricantes de armas del mundo en 2011 facturaron la astronómica suma de 465.770 millones de dólares, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).Otro dato, el gasto militar en el mundo alcanzó en 2007 la friolera de 920.838 millones de dólares, 6% superior a la del año anterior y un 45% superior a 1998, es decir, casi 190 veces las ayudas comprometidas por los gobiernos en la última cumbre de la FAO para paliar el hambre de los países más pobres del mundo.Ahora bien, la venta indiscriminada de armas y la licencia para matar que defiende la mayoría del Congreso de Estados Unidos, es en realidad un negocio multimillonario pero inmoral que acarrea muertes, mutilaciones, violaciones de los derechos humanos y toda clase de sufrimientos.


