Democracia
La información fue proporcionada por el vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Antonio Costas, quien, no obstante, aclaró que esas cifras podrían sufrir modificaciones con los reportes de algunos puntos de empadronamiento, de los 1.367 habilitados, que todavía no habían hecho...
La información fue proporcionada por el vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Antonio Costas, quien, no obstante, aclaró que esas cifras podrían sufrir modificaciones con los reportes de algunos puntos de empadronamiento, de los 1.367 habilitados, que todavía no habían hecho llegar sus resultados.“Los resultados son satisfactorios, tal vez inferiores a la previsión que teníamos, pero no dejan de ser importantes”, aseguró Costas, respecto a alta expectativa de empadronar alrededor de 800.000 electores, entre nuevos y electores que cambiaron de domicilio. Finalmente esa cifra se situó en 529.086 empadronados entre el 11 y este 30 de noviembre.Según los datos oficiales del TSE, se reportaron 13.671 nuevos registros en el departamento de Chuquisaca, 55.388 en La Paz, 36.932 en Cochabamba, 9.056 en Oruro, 14.031 en Potosí, 9.917 en Tarija, 49.397 en Santa Cruz, 8.308 en Beni y 2.380 en Pando, con lo que el órgano electoral consolidó preliminarmente un total de 6.019.299 electores habilitados para el referéndum de febreroRespecto del empadronamiento de nuevos electores bolivianos en 33 diferentes países, el número de registros se situó en 26.472, de ellos en Argentina se reportaron 8.372 nuevos registros, en España con 6.234, en Chile con 4.002 y en Brasil con 3.815. Es decir, con los nuevos registros se hace un total de 287.115 votantes inscritos en el extranjero.En ese contexto, el pueblo cumplió una vez más con su deber de apuntalar nuestra democracia y se prevé que la gran mayoría de los nuevos inscritos son jóvenes que por primera vez irán a las urnas para depositar su voto y así expresar su derecho soberano de ser parte de la democracia que heredaron de sus padres.Los jóvenes saben que la democracia es una forma de administrar el Estado, donde el poder es ejercido por el pueblo mediante mecanismos legítimos de participación en la toma de decisiones y se funda en el respeto de los derechos humanos, la protección de las libertades civiles y de los derechos individuales, y la igualdad de oportunidades en la participación en la vida política, económica y cultural de una sociedad.Desde el 10 de octubre de 1982, Bolivia transita por el sendero de un sistema democrático que tiene como uno de sus objetivos que el ciudadano no limite su papel al ejercicio del sufragio, sino que asuma un rol protagónico, activo y propositivo dentro de la política, tanto a nivel comunitario, como regional y nacional.Es que los bolivianos ya demostraron con creces su apego al estado de derecho y la alta participación ciudadana en los comicios nacionales y regionales –muy por encima del promedio latinoamericano- así lo certifican. Y sólo para citar un ejemplo, en 2009 y en menos de tres meses, 5.1 millones de electores se registraron en el naciente padrón biométrico como una muestra de contundente apego al sistema democrático, luego que grupos políticos conservadores pusieran en cuestión la confiabilidad del padrón electoral.Ahora bien, desde todo punto de vista es muy loable la participación juvenil en el referéndum del 21 de febrero del próximo año, porque también en ellos reside la soberanía del pueblo, del que proceden –por delegación– las funciones y atribuciones de los órganos de poder público, es decir, los cargos públicos electivos. Esta relación de representación supone el mandato de una servidora o de un servidor público que está sujeto a un determinado espacio temporal que define tanto su inicio como su conclusión y este aspecto es el que se dilucidará en las urnas el 21 de febrero.En ese contexto, si la Carta Magna prevé que en definitiva el voto del pueblo es el que acepte o rechace la reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado respecto de la reelección presidencial, que se cumpla ese mandato y se fortalezca nuestra democracia.


