Chile admite su derrota

El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet designó al ex secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, como nuevo agente de ese país ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) en reemplazo de Felipe Bulnes, quien presentó su...

El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet designó al ex secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, como nuevo agente de ese país ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) en reemplazo de Felipe Bulnes, quien presentó su renuncia aquejado por “la pérdida de cohesión” del respaldo a su gestión al frente del equipo jurídico chileno.“Es vital que la gente del país disponga del respaldo macizo y sólido de la sociedad en general y eso se perdió un poco, estamos a tiempo de re encantar”, precisó el ahora ex agente, en declaraciones que recoge el periódico digital Emol.Por su parte y tras ser posesionado en el cargo, un conmovido Insulza agradeció su designación a Bachelet y aseguró que “estamos todos (los chilenos) comprometidos con una causa que tiene que ver con una condición soberana de nuestro país”.¿Pero, por qué renunció Bulnes al cargo de agente chileno ante la Corte Internacional de Justicia? La respuesta que asoma es la contundente derrota que sufrió la posición chilena cuando los jueces de La Haya se declararon competentes para tratar el fondo de la demanda boliviana de reintegración marítima y rechazaron –por 14 votos contra 2– la tesis chilena que objetó de manera preliminar la competencia del más alto tribunal de justicia de las Naciones Unidas.Esa derrota de la diplomacia chilena desató en los últimos dos meses una ola de fuertes críticas provenientes particularmente de sectores políticos de la derecha chilena y del entorno del ex presidente Sebastián Piñera que poco menos pidieron la cabeza de Bulnes. Estos sectores –según reconoció el propio Bulnes– estaban seguros de que la estrategia chilena de cuestionar la competencia de la Corte para conocer la demanda boliviana era el camino correcto y que el proceso legal debería haber terminado el pasado 24 de septiembre con un fallo favorable para los intereses de Chile, lo que finalmente no ocurrió.Una vez consumado el fracaso de esa estrategia chilena, Bulnes articuló la tesis de que pese a la determinación del tribunal de declararse competente para tratar la demanda marítima boliviana, de todas maneras el fallo fue favorable para la posición chilena, ya que supuestamente habría “limitado seriamente” el alcance del pedido boliviano.Ahora bien, si la tesis propuesta por el ahora ex agente fue asumida como oficial tras el histórico fallo de la Corte y gozó del pleno respaldo de su clase política, incluido de la presidenta Bachelet, entonces ¿por qué renunció Bulnes?La única respuesta que asoma es que después de dos meses, los responsables de la política internacional chilena archivaron su visión triunfalista porque se dieron cuenta de que el fallo del 24 de septiembre fue en realidad una derrota para los intereses de Chile, lo que obligó a La Moneda a un cambio de estrategia y, por ende, del liderazgo del equipo jurídico acreditado ante la Corte Internacional de Justicia.Es por eso que renunció el también ex ministro de Justicia y ex embajador chileno ante Estados Unidos durante el gobierno del conservador Sebastián Piñera. Con la partida de Bulnes, se desmoronó la tesis del triunfo en la derrota, la tesis que señalaba que el alcance de la demanda marítima boliviana fue limitado por el mismo tribunal en el fallo por el que se declaró competente.Y con la posesión de Insulza como su nuevo agente ante la Corte de La Haya Chile abre una nueva etapa en su litigio con Bolivia y es probable que la misma marque algunos matices distintos con la política que había asumido el dimitente Bulnes, aunque no es posible soslayar la gran influencia que mantiene sobre su política exterior la derecha chilena. “Nosotros estamos muy dispuestos a reanudar el diálogo después de La Haya. Es lo que nosotros siempre hemos querido, probablemente a lo mejor ni ellos (Bolivia) ni nosotros (Chile) hemos puesto todo lo necesario, a lo mejor se puede llegar a algunos acuerdos, pero repito, esto no está en tabla (agenda)”, declaró Insulza.En ese contexto, Bolivia mira expectante lo que ocurre en el país trasandino donde la falta de cohesión admitida colisiona con la férrea unidad boliviana en torno a su derecho histórico de volver a las costas del océano Pacífico por la fuerza de la razón y la justicia.


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