La difícil lucha por una cultura emancipadora (II)

Dos experiencias históricas anteriores nos permiten valorar la importancia de avances antiimperialistas y contra hegemónicos del pensamiento y la cultura en América Latina y el Caribe: Por una parte la gesta de artistas, intelectuales, periodistas, muralistas, políticos, ensayistas y...

Dos experiencias históricas anteriores nos permiten valorar la importancia de avances antiimperialistas y contra hegemónicos del pensamiento y la cultura en América Latina y el Caribe: Por una parte la gesta de artistas, intelectuales, periodistas, muralistas, políticos, ensayistas y escritores de la generación del 900 –de fines del siglo XIX a principios del siglo XX--que marcó, con la pluma y el argumento la emergencia de una conciencia latinoamericanista que se manifestó en la Independencia Cubana, la Revolución Mexicana, la Reforma Universitaria, la resistencia sandinista, el anti panamericanismo anexionista y el posicionamiento de la Alianza Antiimperialista y la Unidad de Patria Grande como banderas centrales y articuladoras.Por otra parte las manifestaciones de identidad, resistencia, solidaridad  y unidad de América Latina y el Caribe a través de artistas, cantautores, poetas, trovadores, cineastas, literatos, novelistas, periodistas,  pintores e intelectuales que en los años  sesenta y setenta (1960-1970) establecieron una corriente de raigambre popular y revolucionaria marcando una fortalecida tendencia capaz de poner en cuestión las manifestaciones culturales hegemónicas de la época y alcanzar un sentido común profundo, en el contexto de las luchas por la liberación nacional, la Revolución Cubana, la experiencia del Socialismo a la Chilena, la lucha contra las dictaduras impuestas por el imperialismo y la Revolución Sandinista.Finalmente, corresponde tomar en cuenta que los movimientos de emancipación y liberación nacional, los procesos revolucionarios antiimperialistas, el choque contra las políticas económicas y comerciales de Estados Unidos y Europa, la emergencia de los gobiernos nacionalistas y los proyectos de integración como el ALBA, UNASUR o CELAC de principios del siglo XX no han estado acompañados por movimientos artísticos, culturales, académicos, intelectuales de similar envergadura para enfrentar la fuerza de la imposición del  mercado de las culturas oficiales del neoliberalismo, la dominación, el consumismo y la alienación.Sin embargo, la potencia del discurso y mensaje de los líderes tercermundistas y latinoamericanos como Hugo Chávez, Inacio Lula Da Silva, Fidel Castro, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega o Pepe Mujica han dejado y mantienen presente una huella muy fuerte, particularmente los del comandante venezolano, que han plantado la bandera de la Patria Grande, de la Unidad de América Latina y de la reivindicación histórico-cultural de la Guerra de la Independencia con el pensamiento integracionista de Simón Bolívar, José de San Martín, José María Morelos, Bernardo de OHiggins y Francisco Morazán.*es sociólogo boliviano y docente de la UMSA. Escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina


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