Violencia contra la mujer

La directora Nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), Norma Hurtado, aseguró que en lo que va de este 2015 esa repartición atendió 25.807 casos de violencia contra la mujer y 45 de feminicidio, aunque muy pocos procesados fueron sentenciados por los tribunales de...

La directora Nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), Norma Hurtado, aseguró que en lo que va de este 2015 esa repartición atendió 25.807 casos de violencia contra la mujer y 45 de feminicidio, aunque muy pocos procesados fueron sentenciados por los tribunales de justicia.Las cifras de la violencia por razones de género fueron desveladas en ocasión del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que se recordó ayer en todo el mundo.Según las estadísticas oficiales difundidas por la agencia estatal ABI, en Bolivia las ciudades de La Paz y El Alto ocupan el primer lugar con 8.758 casos, seguidas por Santa Cruz con 7.006, Cochabamba con 3.526, Tarija con 1.731, Chuquisaca con 1.699, Potosí con 1.562, Oruro con 743, Pando con 466 y Beni con 289 casos.Además, un reciente reporte del Viceministerio de Justicia señala en que en promedio, 10 mujeres son asesinadas por sus parejas cada mes en las ciudades del eje central del país, y también observa la retardación de justicia para procesar penalmente a los autores de esos crímenes.La violencia en razón de género engloba a todas las formas de maltrato contra las mujeres, y el feminicidio es el conjunto de hechos que muestran el extremo de la violencia contra ellas, es un proceso de exclusión de la mitad de la población que llega al asesinato, una de las formas más extremas de discriminación contra las mujeres.Desde 1981, cada 25 de noviembre se celebra este día en conmemoración de todas las mujeres que han sido víctimas de este delito invisible en muchas ocasiones, pero también en honor a todas las mujeres que luchan contra él. Fue en el marco del Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe, celebrado aquel año en Bogotá (Colombia), que esa fecha fue elegida en conmemoración del asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, a quienes el dictador Rafael Leónidas Trujillo mandó matar.En ese encuentro, las mujeres levantaron su voz para denunciar la violencia de género a nivel doméstico, el acoso sexual, la discriminación laboral, la tortura y los abusos sufridos por prisioneras políticas.No obstante, transcurrido 24 años desde la creación del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la violencia de género sigue siendo un delito invisible, oculto en demasiadas ocasiones. Datos de organizaciones defensoras de los derechos de la mujer desvelan que una de cada siete  mujeres ha sufrido violencia física, sexual o psíquica a lo largo de su vida, más de 600 millones de mujeres y niñas viven en países donde la violencia doméstica aún no es considerada un delito, una de cada cuatro ha sufrido violencia de género durante el embarazo, alrededor de 60 millones de niñas son obligadas a casarse antes de cumplir los 18 años o menos y 140 millones sufren mutilación genital femenina. El miedo, la falta de protección y el escaso amparo que reciben por parte de la ley son algunas de las causas principales que paralizan a las víctimas. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) existen 4.5 millones de víctimas de explotación sexual forzada en el mundo y que el 90% son mujeres y niñas, el 38% de las mujeres que mueren en el mundo es a causa de la violencia de género, y la Unesco asegura que las mujeres representan dos tercios de los 792 millones de adultos analfabetos en el mundo.Y así como los agresores e incluso gran parte de una sociedad eligen cometer actos de violencia, también pueden decidir ponerles fin, porque la violencia contra las mujeres no es inevitable y puede ser prevenida e incluso erradicada. En ese contexto, la lucha contra ese flagelo social es tarea de todas y de todos, porque la violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos, es consecuencia de la discriminación que sufre y de la persistencia de desigualdades por razón de género, y afecta la erradicación de la pobreza y la lucha contra el VIH/Sida.La prevención de la violencia contra las mujeres y las niñas es esencial, y su erradicación sólo será posible si asumimos como forma de vida la inclusión social, el trato digno, la complementariedad, la igualdad de oportunidades, la equidad social y la igualdad de género.


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