Argentina cambia de rumbo
Macri, quien fue candidato por la alianza Cambiemos y líder de la derechista Propuesta Republicana (PRO) y actual jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, fue electo presidente de Argentina con 12.896.097 votos (51,40%) frente al peronista Scioli que obtuvo 12.189.014 sufragios...
Macri, quien fue candidato por la alianza Cambiemos y líder de la derechista Propuesta Republicana (PRO) y actual jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, fue electo presidente de Argentina con 12.896.097 votos (51,40%) frente al peronista Scioli que obtuvo 12.189.014 sufragios (48,60).“Es un día histórico, es un cambio de época que va a ser maravilloso”, aseguró un exultante Macri, quien prometió construir una Argentina con pobreza cero, derrotar al narcotráfico, mejorar la calidad democrática y descartó que durante su gobierno impulse “revanchas o ajustes de cuentas” con los kirchneristas derrotados.“Si estoy acá es porque ustedes hicieron posible lo imposible”, señaló el electo presidente argentino durante su primera comparecencia tras su victoria, poco después de que Scioli le telefoneara para reconocer su derrota y felicitarle por su triunfo.“Yo he puesto lo mejor de mí”, aseguró, por su parte, el peronista Scioli, quien en la primera vuelta electoral del pasado 25 de octubre había logrado el primer lugar electoral con 9.338.449 sufragios (37.08%), respecto de Macri, quien había alcanzado 8.601.063 votos (34.15%).Scioli reconoció que la mayoría del pueblo argentino optó por el cambio y auguró que “Dios quiera e ilumine al ingeniero Macri y que ese cambio sea por el bien de nuestro pueblo (…) Es nuestra democracia, tenemos que hacerla madurar día a día y cuidarla. Hoy hemos dado una manifestación ejemplar al mundo”, señaló Scioli.Por su parte, la mandataria saliente, Cristina Fernández de Kirchner, también se comunicó con Macri, a quien felicitó por su victoria electoral y lo convocó para hoy a una reunión en la residencia oficial de Olivos, a las afueras de Buenos Aires, antes del traspaso de la Presidencia de República fijada para el 10 de diciembre.Según analistas económicos, el futuro gobierno argentino enfrentará al menos cuatro desafíos en el campo de la economía: liberar el tipo de cambio del dólar, reducir los subsidios estatales a los servicios públicos, rebajar los impuestos y emprender un programa para conseguir financiamiento exterior.No obstante, las reformas que impulsará Macri deberán ser aprobadas por un Congreso que mayoritariamente está en manos del kirchnerismo que pasará a la oposición el próximo 10 de diciembre, lo que significará un gran escollo en cuanto a gobernabilidad.Además, en asuntos más trascendentales como una eventual reprivatización de las estatales YPF y Aerolíneas Argentinas, la oposición kirchnerista no le allanará el camino legislativo a Macri y más por el contrario está dispuesta a entablar una dura batalla, al menos hasta 2017 cuando se renueven los escaños en el Parlamento.Según Efe, el apoyo al flamante presidente de más de la mitad de los votantes argentinos en una inédita segunda vuelta no se traduce en las dos cámaras del Congreso ni en las provincias que quedaron definidas en la primera vuelta del 25 de octubre.Mientras el quórum del Senado quedó bajo el control del Frente para la Victoria y el frente Cambiemos de Macri tendrá sólo 17 senadores, lejos de los 37 que necesita para la mayoría; en la Cámara de Diputados el peronismo quedará como primera minoría y ningún espacio podrá imponerse sin llegar a acuerdos.Y en materia de política internacional, Macri buscará liderar un nuevo eje económico y político regional con gobierno de países como Chile, Colombia y Perú. Su propósito sería cambiar el panorama político en Suramérica, aunque para cualquier cambio deberá tener muy en cuenta la influencia del Brasil que preside Dilma Roussef. No obstante, Macri ya había anticipado que una de sus primeras medidas como presidente será pedir la suspensión de Venezuela del Mercosur, supuestamente “por tener presos políticos”, entre ellos el opositor Leopoldo López.Sea como fuere, lo cierto es que Argentina expresó su voluntad democrática a través del voto ciudadano en las urnas y eligió presidente a Macri. Y más allá de los efectos y desafectos que pudiera despertar su figura, su elección es una expresión de la democracia, ni más ni menos.


