Otro analfabetismo cunde en Bolivia
Así deberían entenderlo autoridades, empresarios y ciudadanía boliviana, especialmente en el área educativa. Es en este reto donde se evidencia uno de los defectos más extendidos en nuestro país: el “dormirse en los laureles”.Durante siglos, sí, por supuesto, el que millones de...
Así deberían entenderlo autoridades, empresarios y ciudadanía boliviana, especialmente en el área educativa. Es en este reto donde se evidencia uno de los defectos más extendidos en nuestro país: el “dormirse en los laureles”.Durante siglos, sí, por supuesto, el que millones de bolivianos no pudieran siquiera saber leer y escribir resultó un rezago inaudito. Sin duda, uno de los buenos aportes del actual Gobierno, colaborado por su par cubano, fue la campaña de alfabetización que realizó desde 2007. Es más, son destacables los esfuerzos posteriores para que las personas que fueron beneficiadas por el programa no queden como analfabetos funcionales.Ése es también uno de los objetivos de la propia Reforma Educativa traducida en la Ley Avelino Siñani – Elizardo Pérez para las nuevas generaciones. Esta Reforma acentúa sus planteamientos en la recuperación y aplicación de los saberes y valores ancestrales para complementarlos a los universales. Formará, tal cual plantea, “profesionales con vocación de servicio, compromiso social, conciencia crítica y autocrítica de la realidad sociocultural, capacidad de crear, aplicar, transformar la ciencia y la tecnología articulando los conocimientos y saberes de los pueblos y naciones indígena originario campesinos con los universales, para fortalecer el desarrollo productivo del Estado Plurinacional”. El problema frente a este postulado radica en que muy poco de la complementariedad y la articulación con los saberes universales se está cristalizando. De hecho, esos saberes tienen un nuevo requisito de “alfabetización”. Y aquí viene lo más grave de nuestros problemas. Se trata de la alfabetización informática propia del Siglo XXI, alfabetización que avanza hacia niveles cada vez más complejos.Y hoy, nuevamente, nos encontramos con, sino millones, cientos de miles de analfabetos, los “analfabetos digitales”. La expresión “analfabeto digital” define a una persona afectada por una grave limitación. Esta persona, aun sabiendo algo elemental sobre el uso de computadores, no puede emplear adecuadamente este instrumento hoy inseparable de los ciudadanos. Y no puede hacerlo porque desconoce su sistema operativo, así como sus aplicaciones y programas. Frente a ese reto, gran parte de los países del continente, al advertir su rezago frente a Norteamérica, Asia y Europa, lanzaron agresivas iniciativas pedagógicas.De principio, se consolidó el acceso de todos los estudiantes a computadoras y que además tengan los profesores informáticos que les instruyan su manejo. Este aprendizaje, paralelamente, es complementado por los otros docentes quienes ya se hallan debidamente integrados al nuevo tiempo académico. Uruguay, por ejemplo, ha destacado especialmente con la articulación de su Plan Ceibal con la currícula de su programa educativo. El modelo tiende a ser imitado en otros países. ¿Qué se ha hecho en Bolivia? Básicamente repartir computadoras personales “Quipus” o “Kuaa”. Sin embargo, la educación pública todavía no ha integrado plenamente la computación a su currículo. De hecho, hasta se vuelve una sacrificada prueba para los padres de familia que ya valoran lo trascendental de este conocimiento. Muchos optan por inscribir a institutos a sus vástagos para que aprendan “algo”, casi al azar, casi por pasatiempo. En los colegios privados, los laboratorios y salas de informática, salvo casos excepcionales, apuestan más a un efecto propagandístico que no pasa de la instrucción elemental. En suma, el Estado en su conjunto parece taparse los ojos y no querer asumir el reto básico del siglo XXI: la alfabetización informática real y efectiva. Notoriamente falta capacitar a los profesores, incorporar especialistas en el área a los colegios e integrar la informática a las materias curriculares. ¿Exageramos? Baste citar que la última noticia al respecto: Faltan 15 días para que concluya el año escolar y las computadoras portátiles que entregó Evo Morales, en septiembre de 2014, se mantienen en sus cajas y en los depósitos de los colegios. No fueron usadas. Las fuentes añadieron que es incierto que en 2016 se optimice el uso de estos procesadores.


