Soberbia chilena
El presidente de la Cámara de Senadores de Chile, Patricio Walker, advirtió este martes que su país va a responder con mucha fuerza a todas las “mentiras” que –a su juicio– han difundido las autoridades bolivianas y defendió los ejercicios bélicos “Huracán 2015” que sus Fuerzas...
El presidente de la Cámara de Senadores de Chile, Patricio Walker, advirtió este martes que su país va a responder con mucha fuerza a todas las “mentiras” que –a su juicio– han difundido las autoridades bolivianas y defendió los ejercicios bélicos “Huracán 2015” que sus Fuerzas Armadas realizan en el norte de su territorio.En entrevista con el portal chileno Emol, el político demócrata cristiano rechazó los dichos del vicepresidente Álvaro García Linera, quien sostuvo que Chile está “internacionalmente aislado” y que su intención de llevar adelante maniobras militares conjuntas cerca de la frontera con Bolivia y Perú, demuestra su “desesperación” por la demanda marítima presentada el 23 de abril de 2013 ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.Según Walker, dicha postura presuntamente “ratifica que el gobierno de Bolivia está en una estrategia agresiva, descalificadora, que permanentemente nos tratan de torear. Por eso nosotros vamos a actuar con mucha firmeza, vamos a ejercer los actos de soberanía cuando corresponda y vamos a seguir haciendo los ejercicios por parte de nuestras Fuerzas Armadas”.El vicepresidente boliviano había señalado que “Chile recurre a sus maniobras militares” como consecuencia de la “desesperación de un gobierno internacionalmente aislado” y que está equivocado si “cree que exhibiendo tanques” va a “convencer a la Corte de La Haya. A la Corte se la convence con argumentos jurídicos, con argumentos históricos”.En ese sentido, las aseveraciones de García Linera de ninguna manera constituyen “una estrategia agresiva” y “descalificadora” contra Chile, tal como sostiene Walker, sino que son un llamado para que las autoridades chilenas eviten la soberbia y mantengan la cordura, una vez que la Corte Internacional de Justicia se declaró competente para tratar el tema de fondo de la demanda boliviana de reintegración soberana al mar.Ahora bien, Chile está en su derecho de defender su soberanía ante lo que considera “amenazas externas”, pero en la Suramérica del siglo 21, la que camina por los senderos de la integración entre los pueblos, ¿qué “amenaza” pondría en riesgo la soberanía chilena, una y mil reivindicada por su gobierno? La realidad nos señala que la mentada “amenaza” contra Chile se incuba sólo en las mentes de quienes piensan y actúan como si todavía estuvieran en el siglo 19.No otra cosa significa que Walker advirtiera que “vamos a seguir una política de defensa disuasiva y defensiva”, y aunque afirma que su país “no tiene pretensiones territoriales con ningún país vecino”, las intenciones de La Moneda se desnudan cuando en vez que privilegiar la diplomacia y el diálogo, opta por la amenaza, por el uso de la fuerza militar, que sí es una política agresiva y poco amistosa con sus vecinos.Además, siguiendo la tradicional política chilena de descalificar la demanda de reintegración marítima, Walker se inmiscuye en asuntos internos bolivianos al conjeturar que “a Bolivia lo único que le interesa es utilizar el tema con fines electorales internos”, ya que –en su criterio– el presidente Evo Morales “quiere perpetuarse en el poder al igual que otros caudillos populistas”.Al legislador chileno es necesario recordarle que opinar sobre una eventual nueva repostulación de Morales para el periodo 2020-2015, es atribución exclusiva y soberana del pueblo boliviano, el que mediante un referéndum dirá Sí o dirá No a esa posibilidad. Por lo demás, al inmiscuirse en asuntos internos de otro Estado, Walker sí atenta contra el principio de soberanía que dice defender para su país.Mientras tanto, de las maniobras militares chilenas, que se realizan en el norte de la ciudad de Iquique, participan alrededor de 5.500 efectivos, de los que 2.500 son del Ejército, 2.000 de la Armada y 1.000 de la Fuerza Aérea, y la maquinaria militar desplegada involucra a tanques, carros de combate equipados con lanza misiles anti tanque, morteros autopropulsados, fragatas, submarinos y aviones de combate F 16 y de transporte, entre otros.En ese contexto, no basta que Chile se declare abierto al diálogo y al entendimiento con los países vecinos ni asegure que es respetuoso del Derecho Internacional; las actitudes que asume su gobierno señalan todo lo contrario, ya que desvelan un país soberbio, beligerante y anclado en las políticas militaristas del siglo 19.


