Diálogo por el mar

“Estoy pensando en particular esta cuestión que está planteada desde hace muchos años, la cuestión del acceso al mar, la cuestión fronteriza con Chile, y Francia en este ámbito como en otros tiene una sola palabra que es diálogo y más diálogo”, aseguró Hollande –citado por la...

“Estoy pensando en particular esta cuestión que está planteada desde hace muchos años, la cuestión del acceso al mar, la cuestión fronteriza con Chile, y Francia en este ámbito como en otros tiene una sola palabra que es diálogo y más diálogo”, aseguró Hollande –citado por la agencia ABI- , en conferencia de prensa conjunta ofrecida con el presidente boliviano Evo Morales, en París.Este 4 de noviembre, la canciller Merkel también se había manifestado favorable a la reanudación del diálogo entre ambos países. “Es preciso hablar con Chile, hay conversaciones de larga data, creo que sería bueno reanudar esas conversaciones”, aseguró entonces Merkel, quien gobierna Alemania desde 2005.En esa misma línea se refirió el senador italiano Roberto Cociancich quien indicó que “es una cuestión muy importante que la comunidad internacional contribuya a una solución dialogada” sobre el tema de la reintegración marítima.Como Merkel, Cociancich y Hollande muchos otros líderes del mundo, entre ellos el papa Francisco, coincidieron en la importancia que Chile y Bolivia retomen el diálogo bilateral de buena fe que permita encontrar una solución definitiva a la centenaria demanda boliviana de reintegración marítima.Y tal como señalara al conocer la posición de Merkel, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, respondió en que el llamado al diálogo de Hollande está particularmente dirigido a Bolivia, ya que su país, según su criterio, siempre estuvo a dialogar “sin condiciones”.“Es evidentemente un llamado a Bolivia a dialogar y no a demandar unilateralmente en un tribunal, porque eso es justamente lo contrario a dialogar; de hecho quiero invitar a Bolivia a dialogar bilateralmente, sin condiciones, y con apego al derecho internacional, la invitación está hecha, lo dijimos hace unos meses, cuando dijimos que estamos dispuestos a restablecer las relaciones bilaterales de inmediato y sin condiciones”, declaró Muñoz.Citado por la agencia Télam, agregó, en relación a las declaraciones del presidente francés, que “la disposición al diálogo bilateral siempre ha estado de parte de Chile”.No obstante, sólo en los últimos nueve años –desde 2006-, el gobierno del presidente Morales dialogó sobre una salida al mar con tres mandatarios chilenos: Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, pero esas conversaciones sirvieron para que Santiago dilate indefinidamente una solución concreta a la demanda marítima boliviana. Este es el modelo de diálogo que reivindica el canciller chileno.Esa permanente conducta dilatoria, el incumplimiento de acuerdos bilaterales y la inobservancia chilena del Tratado de 1904, obligó al gobierno boliviano a demandar a ese país ante la Corte Internacional de Justicia el 24 de abril de 2013, para que ese alto tribunal internacional obligue a Chile a dialogar de buena fe una salida soberana a las costas del océano Pacífico.Y a diferencia de aquel modelo de diálogo dilatorio y sin resultados que ofrece Chile a Bolivia, el diálogo que en julio pasado planteó el papa Francisco y ahora piden Merkel, Cociancich, Hollande y otros líderes mundiales, es un diálogo franco y abierto, un diálogo que construya puentes, no levante muros y propicie soluciones compartidas, razonables, equitativas y duraderas.En ese contexto, el 24 de septiembre pasado, la Corte Internacional de Justicia falló a favor de su competencia para tratar el fondo de la demanda marítima boliviana, lo que significó la primera derrota chilena en ese alto tribunal luego que presentara su objeción preliminar cuestionando su jurisdicción.Este es el escenario en el cual Chile interpreta, una vez más a su medida y antojo, el amplio respaldo internacional a Bolivia, para que mediante un diálogo serio, de buena fe y en un plazo razonable nos devuelva una salida soberana al mar. Además, Chile sabe que su férrea posición de que “no hay asuntos pendientes con Bolivia” se agrieta ante el creciente pedido internacional para que repare una injusticia histórica cometida con Bolivia.


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