Cuando ser político se convierte en pecado

Evo y el MAS se dirigen derechito al cadalso, luego de haberse autocondenado con una increíble maniobra política que, si bien no los alejará formal e inmediatamente del poder, convertirá los cuatro años restantes de su mandato en un calvario.Nadie los obligó a cometer este tremendo error...

Evo y el MAS se dirigen derechito al cadalso, luego de haberse autocondenado con una increíble maniobra política que, si bien no los alejará formal e inmediatamente del poder, convertirá los cuatro años restantes de su mandato en un calvario.Nadie los obligó a cometer este tremendo error político; fueron ellos solitos los que se metieron en este berenjenal, apurados por la crisis económica, por las ganas de aprovecharse de la causa marítima, pero sobre todo por la esquizofrenia política que los aqueja.Perdón, rectifico: el MAS va derecho a otra estrepitosa derrota electoral si y solamente si el escenario se mantiene como hasta ahora, y quienes protagonizan la campaña por el NO son ciudadanos sin relación con la oposición política.Hasta ahora parece que todos han comprendido bien que esa es la bala de plata que mata al hombre lobo, como se demostró en el último referendo para los estatutos, en el que los políticos estaban prohibidos de participar y en la que los ciudadanos y los líderes de opinión le dieron una tunda al Gobierno.De la cautela política y de la disciplina para mantener ese esquema dependerá el resultado del referendo. El rato que alguno de los actores de oposición caiga en la trampa de las provocaciones o trate de hacerse el vivo, intentando capitalizar la voluntad popular del NO para beneficio propio, la cosa tomará otro rumbo y, muy probablemente, ganará el SÍ.Lo saben en el Gobierno y por eso están desesperados por obtener alguna reacción a sus provocaciones, que seguramente irán en un infernal in crescendo en las próximas semanas.Saben que el escenario en que siempre les ha ido bien es el escenario donde ellos crean al enemigo; el escenario de la grosera polarización donde ellos son los buenos y los otros son los malos, donde ellos son la izquierda y los otros la derecha, donde ellos son el futuro y los otros el pasado.Tan bien lo saben que incluso están dispuestos a financiar con varios millones de dólares la campaña por el SÍ de algún líder de oposición.Se confirma nuevamente en este escenario electoral que son la ciudadanía de a pie y las voces alejadas de los partidos de oposición los únicos capaces de encarnar la voluntad popular y ponerle freno a los suicidas excesos del MAS.Habrá que reflexionar más a fondo este fenómeno, pero sospecho que la tremenda mediocridad de la oposición y los lazos de ésta con un pasado, al que nadie quiere retornar, le han colmado la medida a una ciudadanía que ya no está dispuesta a confiarle su voz a una oposición que no ha sabido representarla.El resultado del 21 de febrero podría, entonces, no solamente determinar la derrota del régimen, sino también la derrota de la oposición, tal como le hemos conocido hasta ahora.Si le parece muy extraño todo esto que le estoy diciendo, fíjese en este dato curioso, que creo reafirma la cuestión: Carlos Mesa, el hombre que se ha mantenido absolutamente al margen de la política y de cualquier aspiración personal, es hoy la figura mejor perfilada para suceder a Evo Morales.*es comunicador social


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