Las normas morales
“Primeramente a la ciudad de El Alto, que confió en Unidad Nacional y nos dio su voto, decirle que me disculpen, que me perdonen, me presento ante ellos, porque yo vine a trabajar y lógicamente reconozco mis errores, los errores que como persona y como ser humano los cometí, también me...
“Primeramente a la ciudad de El Alto, que confió en Unidad Nacional y nos dio su voto, decirle que me disculpen, que me perdonen, me presento ante ellos, porque yo vine a trabajar y lógicamente reconozco mis errores, los errores que como persona y como ser humano los cometí, también me disculpo ante mi jefe de partido que es Samuel Doria Medina, mil disculpas por lo que ha acontecido estos días”, dijo Chuquimia este sábado, reporta el portal del periódico digital Erbol.La madrugada del 25 de octubre, la concejala y su chofer fueron detenidos por una patrulla policial en la avenida Juan Pablo II de la ciudad de El Alto. Según el informe de la institución del orden, Chuquimia se habría encontrado en estado ebriedad, supuestamente agredió a un policía e intentó evitar su arresto arguyendo que era una autoridad legislativa.La concejala admitió el uso de un vehículo oficial en horas de la madrugada y en actividades impropias para las que no fue electa en marzo pasado, por lo que habría incurrido en el uso indebido de bienes del Estado, además de otras infracciones.Lo paradójico del caso es que Chuquimia es la presidenta de la Comisión de Ética del Concejo Municipal de El Alto y, en tal condición, responsable de velar porque la conducta de los miembros del órgano deliberante municipal sea idónea, tanto en el ámbito público como privado.Ahora bien, a consecuencia del error cometido la concejala no tuvo otra opción que dejar su cargo a disposición del Concejo Municipal de El Alto, sin duda una actitud que la redime como persona aunque sólo palía una actitud negativa que como autoridad estaba obligada a evitar.Pero más allá de las interpretaciones subjetivas que podamos tener respecto del error que cometió una concejala municipal, es necesario incidir que la función pública requiere del cumplimiento de valores éticos, de los que salen y se fundamentan las normas morales que guían nuestros actos.Las normas morales no están escritas en ningún libro, como las leyes jurídicas por ejemplo, ni hay autoridades específicas que nos obliguen a cumplirlas.Cuando obedecemos normas morales, como por ejemplo cumplir la palabra que hemos dado, decir la verdad aunque duela, y lo hacemos de forma libre y consciente, ¿por qué lo hacemos?, ¿dónde está el origen del convencimiento y el acatamiento de esas normas? Los estudiosos de los valores morales señalan que hay dos posibles respuestas a esta cuestión:Cuando los motivos en los que se fundamenta la conducta moral de una persona son exteriores a nuestra conciencia, es decir, cuando la norma moral que obedece le viene impuesta por alguien distinto de él mismo, pueden ser los padres, una autoridad religiosa o, simplemente, el miedo al castigo si no la cumplimos.Por el contrario, cuando uno realiza una acción moralmente correcta por convencimiento propio de que es lo que debe hacer, entonces decimos que esa persona posee autonomía moral. Este tipo de persona, no se guía por meras opiniones personales, sino que racionalmente y, por propia voluntad, asume como propios los valores y normas de la sociedad en la que vive.Es decir, debemos asumir que la moral es el conjunto de reglas que se aplican en la vida cotidiana, y estas normas guían a cada individuo, orientando sus acciones y sus juicios sobre lo que es moral o inmoral, correcto o incorrecto, bueno o malo.En ese contexto, es loable que la concejala Chuquimia haya reconocido el error que pudo haber cometido y, por lo tanto, puesto su cargo de presidenta de la Comisión de Ética a disposición del Concejo Municipal de El Alto, como es criticable que haya asumido una conducta reñida con su alta investidura.Ahora bien, si los valores morales son universales, son válidos para todos sin excepción y los apreciamos por sí mismos, no porque nos reporten algún beneficio egoísta condicionados por intereses sociales o políticos. Esos valores, son los elementos fundamentales de la dimensión moral del ser humano. ¿No les parece?


