En defensa de la salud

graves y gravísimas para las personas naturales y jurídicas que contaminen con desechos el medio ambiente.A partir de la promulgación de esa ley, el tirar basura en espacios públicos, en los ríos o depositar residuos peligrosos en lugares que no sean autorizados será sancionado con multas...

graves y gravísimas para las personas naturales y jurídicas que contaminen con desechos el medio ambiente.A partir de la promulgación de esa ley, el tirar basura en espacios públicos, en los ríos o depositar residuos peligrosos en lugares que no sean autorizados será sancionado con multas de entre 828 y 66.240 bolivianos e incluso con castigos penales, según la gravedad de la infracción cometida.La nueva ley, que consta de cinco capítulos y 49 artículos, plantea la prevención sobre la generación de residuos, el fomento al cambio de patrones de producción, el aprovechamiento de residuos y el desarrollo de mercados para la comercialización y consumo de productos reciclables.Ordena que los botaderos deban ingresar a procesos de clausura, cierre técnico y saneamiento ambiental en un plazo no mayor a cinco años, así como la implementación de rellenos sanitarios para la disposición final de la basura, y no descarta la investigación y el desarrollo de tecnologías para la gestión integral de residuos.“Aquí hay multas a personas, pero también a instituciones. A veces tenemos que educarnos con multas, lamentablemente”, señaló durante la ceremonia de promulgación el presidente Morales, en tanto que la ministra de Medio Ambiente y Aguas, Alexandra Moreira, desveló que la nueva normativa también establece castigos penales para quienes contaminen las fuentes de agua. Las sanciones serán extensiva a entidades como las alcaldías municipales que no prevean la contaminación del medio ambiente con lixiviados procedentes de la basura acumulada, ya que con la nueva ley asumen un rol articulador y son responsables de su estricto cumplimiento.El artículo 30 de la Ley 270 prescribe que –según sus características– los residuos deberán ser sometidos a procesos de tratamiento para su aprovechamiento, reducción de su peligrosidad o disposición final segura. Además, la nueva normativa prevé que la comercialización de energía generada en las plantas de tratamiento deberá ser regulada por las instancias sectoriales competentes. Para este fin, el gobierno elabora una ley específica que normará el reciclaje de la basura y su posterior transformación en energía. La intención es establecer un programa de desarrollo tecnológico con plantas de tratamiento de residuos sólidos en las capitales de departamento y en las ciudades intermedias.Un estudio realizado en noviembre de 2012 por investigadores de la carrera de Sociología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz señala que el 77% de los habitantes de las ciudades del país están conscientes de que no deben tirar basura en las calles y plazas, pero siguen haciéndolo; y el 64% admite conocer la importancia de clasificar la basura, pero no lo hace.Además, el diagnóstico de la Gestión de Residuos Sólidos en Bolivia elaborado en 2010 por el Ministerio de Medio Ambiente, señala que en el país se genera cada día en promedio 4.780 toneladas de residuos, de ese total el 52% (2.639 toneladas) corresponde a residuos orgánicos, el 21% (1085 toneladas) a reciclables, y el 22,7% (1.056 ton) a residuos no aprovechables, según el diario La Razón.¿Y por qué es importante no tirar basura en la calle? Porque la basura atenta contra la salud de la gente, es un foco de infección, taponea las bocas de tormenta, atenta contra el medio ambiente y genera repudio por los nauseabundos olores que despide. Entre las principales enfermedades producidas por la acumulación de basura se encuentran las infecciones de estómago e intestinos, amibiasis, cólera, diarrea y tifoidea, entre otras. Si bien la generación de basura es una consecuencia inevitable de las actividades humanas, depositarla en cualquier lugar provoca impactos negativos en la salud de las personas y contaminan gravemente l medio ambiente. Por todo ello, la contaminación por basura no debe ser subestimada, porque es un peligro no sólo para la humanidad sino también para el futuro de nuestro planeta.


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