Cinismo llevado al extremo
Esa visita que se inició el 23 de octubre en la ciudad de Praga, capital de la República Checa incluye Dinamarca, Hungría y Suecia, países que forman parte de la gira de los legisladores chilenos Tucapel Jiménez, Pepe Auth, Patricio Melero y el presidente de la Cámara de Diputados, Marco...
Esa visita que se inició el 23 de octubre en la ciudad de Praga, capital de la República Checa incluye Dinamarca, Hungría y Suecia, países que forman parte de la gira de los legisladores chilenos Tucapel Jiménez, Pepe Auth, Patricio Melero y el presidente de la Cámara de Diputados, Marco Antonio Núñez, quien señaló que darán “a conocer la información que permita contrarrestar lo que Bolivia señala en torno a su demanda en el concierto internacional”.Según el diario El Mercurio, se trata de una delegación transversal que fue coordinada por su Ministerio de Relaciones Exteriores. Para preparar la visita, los diputados se reunieron con el canciller Heraldo Muñoz el viernes 16 de octubre, quien les hizo entrega de material de apoyo para la difusión de la postura chilena: un mapa, dos libros, además de otros documentos en idioma inglés y francés.La Guerra del Pacífico representó para Bolivia la pérdida de 400 Km de costa y 120.000 Km2 del Litoral a favor de Chile, es decir, un territorio más extenso que los 110.860 Km2 con los que cuenta Cuba, por ejemplo. Luego de sufrir el estrangulamiento económico y las amenazas de una nueva invasión militar a todo su territorio Bolivia fue obligada a suscribir el indigno como injusto Tratado de Paz y Amistad del 20 de octubre de 1904 que consolidó a favor de Chile –país con más de 6.400 Km de costa– una usurpación territorial que lejos de otorgar facilidades para el libre tránsito se ha constituido en una sentencia a cadena perpetua para el desarrollo y la integración de Bolivia con el resto del mundo.Lo que se demanda ante la CIJ no es la recuperación del territorio usurpado, lo que busca Bolivia es que ese alto tribunal obligue a Chile a negociar una salida soberana al mar en base a los derechos expectaticios adquiridos por nuestro país por las constantes promesas incumplidas por parte de autoridades chilenas en ese sentido.Bolivia nació a la vida independiente –sobre la base geográfica de la Real Audiencia de Charcas y el fundamento jurídico de las disposiciones reales y coloniales hasta 1810– con una superficie de 2.343.769 Km2. No obstante, hoy cuenta con 1.098.581 Km2 porque perdió 526.546 Km2 como consecuencia de derrotas militares y 720.738 Km2 por derrotas diplomáticas. Del total de su territorio con el que Bolivia nació, se vio obligada a ceder 491.000 Km2 al Brasil, 170.738 Km2 a la Argentina, 250.000 Km2 al Perú, 215.546 Km2 al Paraguay y 120.000 Km2 a Chile.Lo patético de la nueva estrategia chilena es respaldar sus argumentos en que “sólo” arrebató a Bolivia “el 10%” de su territorio. “Solo el 10% de lo que ha perdido Bolivia está en poder de Chile. El otro 90% es parte de Brasil, Perú, Paraguay y Argentina”, dijo sin empacho, en mayo del año pasado, el ex presidente chileno Ricardo Lagos, por lo que en su criterio “colocar el enfoque exclusivamente en Chile no me parece”.Y su colega Eduardo Frei indicó que “lo que nunca dice Bolivia es que perdió un millón de kilómetros cuadrados, de los cuales 500.000 están en territorio de Brasil y otros 400.000 están en muchos países vecinos” y, en una apología de la usurpación de territorio ajeno, impávido dijo que “Chile es el que menos tiene de eso”.Es decir, el descaro chileno no tiene límites porque pareciera que Bolivia debería estar agradecida de que no nos hubiera usurpado más territorio, lo que a los ojos del mundo del siglo 21 suena como lo que es: el cinismo llevado al extremo.Además, lo que Chile debe entender es que al arrebatarle su Litoral, le privó a Bolivia de su cualidad marítima, la enclaustró y condenó a cadena perpetua, a diferencia de las otras desmembraciones territoriales que no le privaron al país de su vinculación natural con la cuenca del Amazonas y del Atlántico.


