¡A beber leche!

No obstante de ese sustancial incremento de más del 100%, la coordinadora precisó que la ingesta de lácteos en Bolivia todavía se encuentra por debajo de los niveles de consumo de varios países latinoamericanos como Uruguay, país con el mayor consumo per cápita de lácteos de la región...

No obstante de ese sustancial incremento de más del 100%, la coordinadora precisó que la ingesta de lácteos en Bolivia todavía se encuentra por debajo de los niveles de consumo de varios países latinoamericanos como Uruguay, país con el mayor consumo per cápita de lácteos de la región con 242 litros por habitante al año en promedio, y Argentina que está en segundo lugar con un consumo medio anual de 205 litros.“En el 2009 el consumo per cápita de leche era de 27 litros, pero el año pasado cerramos la gestión con un consumo de 58 litros por persona”, señaló la funcionaria, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una ingesta de 182 litros anuales de leche por persona.La Asamblea Legislativa Plurinacional por Ley Nº 577 declaró el 26 de octubre de cada año como el Día Nacional de la Leche en Bolivia y para este lunes se organiza un acto especial. Además, mediante Ley N° 204 de 15 de diciembre de 2011 se creó el Fondo de Apoyo al Complejo Productivo Lácteo (Pro Leche) bajo tuición de Pro-Bolivia, con la finalidad de fomentar el consumo de leche en el país.Según una encuesta de Pro Leche de junio pasado, en Bolivia existen 13.919 productores de leche, de los que el 49% está en el departamento de La Paz y genera el 13% de la producción de leche del país, el 27% está en Cochabamba con el 34% de la producción, el 13% en Santa Cruz con el 50% de la producción, mientras los productores de otros departamentos representan el 10% y su producción alcanza al 3% del total nacional.Las cifras del gobierno boliviano señalan que entre 2012 y 2015 la producción de leche se incrementó de 900.000 litros diarios a 1.4 millones de litros, lo que representa un aumento del 55%. Además, 13 empresas lácteas están registradas en el Fondo Pro Leche, de ellas cuatro son cruceñas (Alsa, Delicruz, La Campiña SRL y La Purita), cuatro paceñas (Soalpro, Compañía de Alimentos, Flor de Leche SRL y Lacteosbol), dos cochabambinas (Cooperativa de Servicios Cochabamba y la Fundación Universitaria Simón Patiño), dos tarijeñas (Prolac y PIL Tarija) y una empresa (PIL Andina S.A.) tiene presencia en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba.La leche forma parte de la alimentación humana desde el neolítico y según estudios de la OMS su consumo habitual ha contribuido notablemente a mejorar la salud de la población, ya que se trata de un producto seguro, de vida relativamente prolongada y asequible. En una rica fuente de calcio, vitaminas y proteínas de elevado valor biológico y su ingesta está asociada con una disminución de la mortalidad infantil y de enfermedades como la hipertensión arterial, la anemia o la obesidad. Además, sus múltiples beneficios hacen que sea recomendable un consumo de entre 2 y 4 raciones de productos lácteos al día.Ahora bien, si la leche materna es el primer alimento natural de los niños porque proporciona toda la energía y los nutrientes que necesitan durante sus primeros meses de vida, promueve el desarrollo sensorial y cognitivo, protege al bebé de enfermedades infecciosas y reduce la mortalidad por enfermedades de la infancia; la ingesta de leche durante la niñez, la adolescencia y la adultez cubre el déficit de ciertos nutrientes como ácidos grasos omega-3, calcio o vitamina D.En ese contexto, que Bolivia haya duplicado el consumo de leche per cápita en los últimos seis años es desde todo punto de vista muy plausible, porque su ingesta en la niñez se asocia con una mayor masa y densidad ósea, y estimula el crecimiento.En tanto que en la adolescencia la leche reduce hasta un 38% el riesgo de padecer diabetes en la edad adulta; en los adultos su consumo ayuda al desarrollo cerebral y la capacidad de aprendizaje; y en los adultos mayores evita la desmineralización ósea y combate el insomnio y la ansiedad.Entonces, qué estamos esperando. ¡A beber leche se ha dicho!


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