Mesura y demanda marítima
Es en este sentido que el agente boliviano ante el más alto tribunal de justicia de las Naciones Unidas, Eduardo Rodríguez Veltzé, advirtió este fin de semana que “no alentaba este tipo de diálogos por los medios, (la demanda marítima) es mucho más seria y amerita que las diplomacias se...
Es en este sentido que el agente boliviano ante el más alto tribunal de justicia de las Naciones Unidas, Eduardo Rodríguez Veltzé, advirtió este fin de semana que “no alentaba este tipo de diálogos por los medios, (la demanda marítima) es mucho más seria y amerita que las diplomacias se encuentren y no usemos actuaciones, tal vez por el calor mediático, que pueden llevar a distorsiones de los fallos”. Explicó que tras el fallo del pasado 24 de septiembre “estamos conociendo todas las posibilidades de diálogo mucho más profundos” y advirtió que las declaraciones de autoridades nacionales al calor de los medios de comunicación podrían conducir a la distorsión del fallo de la CIJ sobre la demanda marítima boliviana.Lo que Rodríguez Veltzé pide es que la diplomacia boliviana busque y fomente las posibilidades de diálogo con el gobierno chileno, que ese propósito fluya y no declaraciones mediáticas que sólo levantarán muros que obstaculicen un eventual diálogo marítimo entre Chile y Bolivia.Desde la entrevista que concedió el vocero boliviano de la causa marítima Carlos Mesa a la Televisión Nacional de Chile (TVN) en la ciudad de Santiago, se desató una fuerte polémica mediática que, si bien se originó en el vecino país, alcanzó con bastante fuerza a Bolivia.Políticos chilenos criticaron con dureza a TVN y cuestionaron que en una actitud presuntamente “generosa” haya entrevistado a Mesa sin que Bolivia TV transmitiera los alegatos chilenos ante la CIJ el 4 de mayo pasado, ni Bolivia haya mostrado “reciprocidad” para que autoridades chilenas expongan los argumentos de Santiago sobre nuestra demanda marítima.Ahora bien, que el canal estatal boliviano no difundiera los alegatos chilenos del 4 de mayo no sólo es criticable sino que denota falencias en la política comunicacional que sobre un tema que concierne a todos los bolivianos debería ser de gran apertura, pluralista y, por lo tanto, sólida. Y en el caso de la reciprocidad a la entrevista que TNV hizo a Mesa, el canciller chileno Heraldo Muñoz no aceptó la invitación del Ministerio de Comunicación de Bolivia.Además, la intención del periodista chileno Juan Manuel Astorga –durante la entrevista que realizó al vocero boliviano de la causa marítima– de crear fisuras en la monolítica posición marítima boliviana insistiendo con la diferencias que pudiera tener Carlos Mesa con el presidente Evo Morales, encontró algún eco en Bolivia.Y sin que corresponda, el hermano del Vicepresidente del Estado dijo que el fallo por el que la CIJ se declaró competente para conocer la demanda boliviana influirá para que Morales y Álvaro García Linera sean habilitados por el referéndum del 21 de febrero y puedan repostularse para el periodo 2020-2025, sin considerar que la reintegración marítima es y debe de ser un asunto de Estado.En ese mismo sentido, el senador opositor Oscar Ortiz, entre otros, utilizó la demanda marítima boliviana para descalificar la intención del oficialismo de una eventual repostulación de los actuales mandatarios del Estado. Y no fueron los únicos actores que involucraron la demanda marítima en asuntos internos, en nuestra política doméstica. El 24 de septiembre, con 14 votos a favor y 2 en contra el tribunal de La Haya se declaró competente para conocer la demanda boliviana y concluyó que “los asuntos en litigio no son asuntos ya resueltos por arreglo entre las partes ni por laudo arbitral, ni por decisión de un tribunal internacional, ni tampoco por asuntos regidos por acuerdos en vigor a la fecha de la formalización del Pacto de Bogotá”.En ese contexto, es imprescindible que los asuntos de la política interna sean resueltos por los mecanismos de la democracia boliviana y no se los relacione con la demanda marítima boliviana, porque éste trasciende al oficialismo y a la oposición, porque se inscribe en la conciencia y en la voluntad de 10 millones de bolivianos. Que no se olvide.


