El servicio premilitar

Las largas filas y en muchos casos el desorden y la protesta de los padres de familia caracterizaron el primer día de reclutamiento de jóvenes en edad militar, según reportes periodísticos, y el número de plazas disponibles rápidamente se habría agotado durante la mañana y el hecho...

Las largas filas y en muchos casos el desorden y la protesta de los padres de familia caracterizaron el primer día de reclutamiento de jóvenes en edad militar, según reportes periodísticos, y el número de plazas disponibles rápidamente se habría agotado durante la mañana y el hecho desató la protesta de los padres de familia. Las autoridades castrenses señalaron que no aumentarán los cupos establecidos previamente.“Tenemos la capacidad de tener aproximadamente 21 mil soldados premilitares, no más”, señaló el coronel Claudio Sevillano, responsable de la Dirección General Territorial Militar, instancia del Ministerio de Defensa que tiene a cargo el alistamiento castrense, citado por La Razón.Los postulantes deben haber  vencido el tercer y cuarto curso de secundaria, presentar una certificación de que cursa el quinto grado de secundaria en su respectiva unidad educativa, portar documentos con sus antecedentes disciplinarios y clínicos, además de su certificado de nacimiento y su cédula de identidad.No obstante, se conocieron versiones sobre presuntas irregularidades en el proceso de reclutamiento. Por ejemplo, en el Gran Cuartel de Miraflores de La Paz padres de familia denunciaron que la totalidad de los cupos (600 para varones y 200 para mujeres) habían sido asignados el fin de semana, pese a que el registro de premilitares estaba programado para comenzar recién este lunes.En ese contexto surge una pregunta: ¿Por qué el servicio premilitar convoca a tantos estudiantes que cada año agotan el cupo establecido en el primer día de reclutamiento?La primera respuesta que asoma, que es compartida por la gran mayoría los postulantes y los padres de familia, es que esta modalidad alternativa al servicio militar obligatorio –en el caso de los varones– permite a “no perder un año en los cuarteles” e ingresar inmediatamente a las universidades en busca de una carrera profesional.No obstante, es necesario asumir el mandato del numeral 12 del artículo 108 de la Carta Magna que si bien señala que el servicio militar es obligatorio para los varones, este criterio se amplía al determinar que los deberes son tanto para las bolivianas como para los bolivianos.Es decir, que se debería tener en cuenta en las reglamentaciones militares a las mujeres conforme a la igualdad de género que plantea la misma CPE, y trabajar en la objeción de conciencia en el marco de los acuerdos internacionales pactados por el país y la declaratoria de Bolivia como un Estado que promueve la paz. El artículo 10 de la Carta Magna declara a Bolivia como un Estado pacifista que promueve la cultura de la paz y el derecho a la paz, la cooperación entre los pueblos de la región, al desarrollo equitativo y a la promoción de la interculturalidad, con pleno respeto a la soberanía de los Estados.Bolivia rechaza toda guerra de agresión como instrumento de solución a los diferendos y los conflictos entre Estados, pero se reserva el derecho a la legítima defensa en caso de agresión que comprometa su independencia e integridad, y prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en su territorio.En ese contexto, el servicio premilitar, más allá de la instrucción en el manejo de armas que pudieran recibir los premilitares, también debería concienciar a los jóvenes en las tareas inherentes a la integración de la diversidad cultural que habita nuestro territorio como un mecanismo histórico en la consolidación de la identidad nacional.Es que la promoción de la interculturalidad no sólo debiera quedar como un enunciado constitucional  sino que fomentar la interacción cultural permitirá a los bolivianos enriquecer nuestros valores culturales por encima de corrientes de transculturación que intentan reemplazar nuestras costumbres por prácticas culturales ajenas.Entonces, el servicio premilitar no sería considerado por los jóvenes como una mera oportunidad para “no perder un año en los cuarteles”, sino como un escenario de consolidación de la identidad nacional.


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